¿Qué es cultura?

Muchas veces queremos discernir qué abarca la cultura, qué es y qué no es cultura, surge entonces la pregunta y la interminable discusión, a la que UNESCO responde con una amplísimo concepto: “la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.”

En conclusión cultura lo es todo. O mejor dicho todo lo humano. Podemos decir que  todas las manifestaciones humanas son un acto cultural. Entonces la disquisición acerca de lo que  es cultura o que no lo es, termina siendo un ejercicio estéril. Lo que debemos de tener claro, es nuestra política cultural. Cada persona, cada institución, cada empresa, cada municipalidad, debería de saber que actividades culturales, entre la diversidad, le interesa apoyar, preservar, promover, salvaguardar, auspiciar, inculcar, seguir, transmitir, etc.

De esa manera nos comprenderíamos mejor. Los artistas sabrían a qué empresas buscar para auspiciar por ejemplo un concurso de rock, un festival urbano, una instalación de artistas plásticos, un concurso de danzas peruanas, etc.

Es por eso fundamental que definamos las políticas culturales. Y que les exijamos a las autoridades que las especifiquen. No podemos seguir discutiendo y proponiendo leyes que por ejemplo pretendan prohibir  tal o cual actividad porque un grupo de personas no está de acuerdo con ella. En el terreno de la creatividad humana y la cultura, tanto así como en el de las tradiciones se impone la tolerancia y la cultura ha de ser la base sobre la que construyamos la paz. Hay que entender que somos un país libre y democrático y la cultura es el bastión de estos principios. Nadie debe juzgar una acto cultural, así no le guste. Pero otra cosa es que, como empresa privada, como espectador, como institución tenga la libertad de elegir qué apoyo económicamente o no, o que disfruto  o como me cultivo.

Es momento de dejar las discusiones de lado. De juzgar. De querer decir que es cultural y qué no. Es tiempo de apoyar la gran efervescencia cultural que estamos viviendo. Nuestro hoy cultural es importantísimo. Hay que reafirmarlo, valorarlo. Entender que es lo que está pasando con nosotros y el por qué hay tantas actividades y propuestas culturales, en muchos casos autogeneradas.

Así, podremos dejar bases sólidas para las futuras generaciones y  daremos el respaldo que merecen nuestros artistas y creativos culturales. La cultura no es una moda, la cultura es nuestro estilo de vida. Nuestro modo se ser.

@fatimasaldonid




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