Hacia el fortalecimiento de nuestra identidad

¿Quién soy?  ¿De dónde vengo? ¿Quiénes son mis padres? ¿Mis abuelos? ¿A qué parte del Perú pertenezco? ¿Cuáles mi origen?¿Cuál es mi cultura? Las respuestas a estas preguntas son fundamentales para proyectarnos hacia el futuro como nación. 

El Perú con toda su riqueza necesita que los peruanos conozcan plenamente  la historia del país. Pero en primer lugar necesita que cada uno de nosotros tenga muy en claro  quiénes somos. Cada peruano  ha nacido en un espacio de tierra del vasto territorio que tenemos. Ese espacio geográfico les da a sus habitantes características únicas en torno a la cultura. Cada lugar tiene sus propias tradiciones, sus costumbres, danzas, fiestas que nos identifican y nos hacen únicos. 

Pero que está pasando con algo que debería de ser  tan natural como el saber lo que somos. La globalización no  está arrinconando.  Nos está arrastrando a una homogenización nada beneficiosa para un país con tanto patrimonio cultural como el nuestro. 

Por eso,  es de suma importancia identificar nuestras fortalezas culturales y estas se encuentran en el conocimiento de la cultura de cada uno. Es además la única manera de transmitirla a las futuras generaciones. 

José de la Riva Agüero decía que el Perú tenía un alma nacional, que estaba adormecida, pero que había que despertarla. Esa alma es la suma de todos los que conformamos la patria y es nuestro deber avivarla  a través del conocimiento de quiénes somos y cuáles son nuestras tradiciones. 

No se trata de una tarea difícil, es algo que debería de ser cotidiano. El reafirmar nuestra identidad se refleja en la gastronomía diaria de una casa, en la música que escuchamos, en el modo de hablar y de relacionarnos, en las danzas que bailamos en alguna celebración. 

También es fundamental la tradición oral y la relación con nuestros niños. Ellos necesitan narraciones y qué mejor que enseñarles cada noche la historia de la familia, el origen de los apellidos, los migrantes  la historia de su llegada a la capital, del lugar donde nacieron los abuelos y bisabuelos. 

Si un niño conoce su pasado familiar, podrá saber qué clase de persona es en el futuro y más aún sabrá el compromiso para con su patria, trascenderá más allá de cualquier otra idea. 

Nos lamentamos de la sociedad actual, habría que preguntarnos que hicimos con esos niños en el pasado. ¿Por qué hay que tumbar casonas y construir sobre ellas centros comerciales? ¿Por qué celebramos un cumpleaños con mariachi? ¿Por qué no regalamos una artesanía en fechas especiales?

Es momento de despertar. Si no podemos con las generaciones actuales, tenemos una imperiosa responsabilidad con nuestros niños, quienes serán los futuros líderes. El Perú no puede tener gente que lo habite ignorante de su pasado y riqueza patrimonial. El Perú necesita que sepamos quienes somos,  para desarrollar orgulloso y sólido. 

Sólo así la globalización será una moda más y el Perú se convertirá en un ejemplo de nación, fundada en el reconocimiento de su patria, sus tradiciones y sus costumbres. Despertemos nuestra alma nacional.  Preparemos el futuro. Es momento de actuar. 

@fatimasaldonid




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