Elecciones presidenciales en Uzbekistán

Escrito por Georgiy Sichinava, desde Tashkent, Uzbekistán

Traducido por Eric Koechlin

Tashkent, Uzbekistán. El 10 de abril de 2015, Islam Karimov hizo un juramento y procedió como Presidente electo de la República de Uzbekistán. El juramento fue el siguiente: "Juro solemnemente servir fielmente al pueblo de Uzbekistán siguiendo estrictamente la Constitución de Uzbekistán, garantizando los derechos y libertades de los ciudadanos, tomando conciencia en el cuidado de las responsabilidades presidenciales".

A través de los medios de comunicación locales e internacionales las agencias de noticias informaron acerca de los altos estándares de elecciones en Uzbekistán. También afirmaron que el proceso fue transparente, de acuerdo con las leyes constitucionales y que no habían violaciones registradas durante las elecciones. Según la agencia de noticias de Uzbekistán, había 299 observadores de 43 países diferentes y 5 Organizaciones Internacionales de Derechos Humanos. Es casi imposible discutir sobre la falsificación de las elecciones, debido al número considerable de observadores extranjeros que contribuyeron en el proceso de las elecciones presidenciales en Uzbekistán el 29 de marzo de 2015.

A pesar de que los observadores extranjeros no han notado ninguna violación durante las elecciones todavía es difícil de aceptar las estadísticas oficiales de las elecciones. Según la Comisión Electoral Central de Uzbekistán el 98% de la población votante ha votado en las elecciones presidenciales. Este número parece demasiado elevado. Por ejemplo, en los Estados Unidos, un país donde la gente realmente cree en la democracia y que su voz es importante, sólo el 60% de la población votante votó en las elecciones del 2012. De acuerdo con el Centro de Votación y Democracia, la participación del votante en los Estados Unidos nunca ha superado el 65%. Lo que es aún más cuestionable es el hecho de que el 90,4% de los electores han votado a favor de Islam Karimov (OMS), quien ha estado a cargo desde 1989.

Asumamos que los ciudadanos de Uzbekistán son patriotas y están muy a favor de las obras de su presidente. A pesar de la existencia de discrepancias en los datos estadísticos y la posibilidad que la participación del votante podría haber sido calculada equivocadamente, hay otra preocupación que cuestiona la legitimidad de estas elecciones. El plazo para la celebración de la silla presidencial en Uzbekistán nunca ha sido más de 7 años. Se ha ido cambiando por el "Oliy Madjilis" (el Parlamento de Uzbekistán) de cinco a siete años atrás y hacia adelante varias veces. Aunque no hay nada ilegal en la longitud, al hacer los cálculos, Islam Karimov ha participado y ganado las elecciones presidenciales por más de 3 veces. La Constitución de Uzbekistán establece claramente que nadie puede postularse para la presidencia por más de dos períodos consecutivos. Más precisamente, el artículo 90 de la Constitución de Uzbekistán establece que: "El Presidente electo de la República de Uzbekistán tiene que ser un ciudadano de Uzbekistán, que tenga al menos 35 años de edad, con fluidez en el dioma nacional (el uzbeko) y que resida permanentemente en el territorio de Uzbekistán durante al menos 10 años antes de las elecciones. La misma persona no puede ser un Presidente de la República de Uzbekistán por más de dos períodos consecutivos ".

Esta grave violación de los Derechos Constitucionales necesita atención inmediata de las personas desde dentro de la frontera, así como de las instituciones internacionales, ya que viola los principios básicos de la democracia y los derechos humanos. Si no se tratan a tiempo este problema se traducirá inevitablemente en consecuencias negativas para el futuro del estado y las personas que viven dentro de sus fronteras.

  


 

 

Presidential Elections in Uzbekistan.

Georgiy Sichinava

Tashkent, Uzbekistan. On April 10th 2015, Islam Karimov took an oath and proceeded as elected President of Republic of Uzbekistan. The oath was as follows: “I solemnly swear to faithfully serve to the people of Uzbekistan, strictly follow the Constitution of Uzbekistan, guarantee the rights and freedom of citizens, and conscientiously take care of Presidential responsibilities”.

Across the local and international media, the news agencies reported about the high standards of elections in Uzbekistan.  They also stated that the process was transparent and according to the constitutional laws and, that there were no violations recorded during elections. According to Uzbek news agency, there were 299 observers from 43 different countries and 5 International Human Rights Organizations. It is quite impossible to argue about the falsification of elections, because of the substantial number of foreign observers who overlooked the presidential elections in Uzbekistan on March 29, 2015.

Despite the fact that foreign observers have not noticed any violations during the elections, it is still difficult to accept the official statistics of elections. According to the Uzbekistan Central Election Commission 98% of the eligible voting population voted in the presidential elections. This number seems unrealistically high. For example, in the United States, a country where people genuinely believe in the democracy and that their voice matter, only 60% of the voting eligible population voted on elections in 2012. According to the Center Voting and Democracy, the voter’s turnout in the US has never exceeded 65%. What is even more questionable is the fact that 90.4% of voters have voted for Islam Karimov (who) has been in charge since 1989.

Let us   assume that citizens of Uzbekistan are patriotic and highly favor the deeds of their president.  Despite the existence of discrepancies in statistical data and the voter’s turnout might have been miscalculated, there is another concern that questions the legitimacy of the elections. The timeframe for holding the presidential chair in Uzbekistan has never been longer than 7 years. It has been changing by “Oliy Madjilis”, Uzbek Parliament, from five to seven years back and forth several times. Although there is nothing illegal in the length, when doing the math, Islam Karimov has participated and won the presidential elections for more than 3 times. The Uzbek constitution clearly states that no one can run for presidency for more than two consecutive periods. More precisely, Article 90 of the Constitution of Uzbekistan states: “The elected President of Republic of Uzbekistan has to be a citizen of Uzbekistan, who is at least 35 years of age, fluent in national, Uzbek, language, who permanently reside on the territory of Uzbekistan for at least 10 years before the elections. The same person cannot be a President of Republic of Uzbekistan for more than two consecutive periods.”

This serious violation of Constitutional Rights needs immediate attention of people from within border as well as international institutions as it violates the core principles of democracy and human rights. If not addressed on time this problem will inevitably result in negative implications for the future of the state and the people living within its borders.