Salvador del Solar o la lenta caída de la narrativa única

La noticia de que el ministro de Cultura, Salvador del Solar apartó a Guillermo Nugent, en la dirección del Lugar de la Memoria (LUM) tiene un significado de suma importancia, porque de alguna manera, notamos que se empieza a desmoronar de a pocos la narrativa que un sector de la izquierda limeña construyó y que había pretendido imponer como pensamiento oficial sobre la terrible época del terrorismo.

No obstante, primero vale aclarar que no se puede decir que hubo censura por la razón siguiente: la muestra -Resistencia Visual 1992- continuó sin sufrir ningún corte. El mismo ministro del Solar así lo ha dicho en las redes sociales. Jamás hubo censura. Por el contrario Nugent, según el mismo titular, reconoció que habían “elementos claramente inclinados hacia una dirección”. En ese mismo sentido también se manifestó Denise Ledgard, ex directora del LUM, que la exposición “no guarda la rigurosidad histórica necesaria… sino propone una posición política desde el activismo”. Nadie en su sano juicio podrá acusar a del Solar o a la propia Ledgard de fujimoristas. Solo el espíritu de la facción casi religiosa podrá lanzarle piedras a ambos funcionarios.

Ahora bien, la posición de del Solar (como de Legdard) puede marcar un antes y un después para que se desmonte aquella narrativa poderosa que había construido un sector de la izquierda limeña en complacencia con algunos intelectuales. Hasta ahora el LUM no precisamente era un monumento a la independencia y a la expresión de todos los puntos de vista sobre la época del terror. Sino todo lo contrario. Hasta la decisión correcta de del Solar de respetar la institucionalidad y la integridad del LUM, la izquierda limeña pretendía que su visión, su narrativa y su juzgamiento del pasado tuviese hegemonía. ¿Cómo podría hacer aquello un espacio de reconciliación o de reflexión de las partes involucradas? Desde luego, no hay una sola memoria, hay varias memorias. Que una sola narrativa pretenda hacerse oficial significaría el triunfo de una idea totalitaria que daña uno de los pilares en la que se funda precisamente la democracia que es la expresión de varias ideas y narrativas.

La exposición Resistencia Visual 1992, no solo ha sido un despropósito por lo que se publica. Incluso hay falsedades. Ahora bien, ¿alguien acaso podría imaginarse que un artista militante del fujimorismo -o de otro partido- podría exponer “su” narrativa de lo que sucedió en la década de los 90´s? Es obvio que no. Además, sería un desatino que la narrativa fujimorista triunfe sobre las otras. De alguna manera, la guerra política es también la de los discursos.

Es obvio que hay sectores que quisieran derrumbar el LUM. Tan fanáticos son los unos como los otro. Los extremismos en democracia siempre se quedarán en la esquina. Pero, como dijimos, la democracia necesita otras opiniones, aunque a veces no nos gusten.

Ferdinand Braudel decía que la historia está compuesta de estructuras de largo, mediano (coyuntura) y corto plazo. Quizá algo de eso haya ahora. Los rápidos acontecimientos en el país, es decir la historia corta, no nos han dejado ver que por primera vez un ministro de un gobierno apoyado por una parte de la propia izquierda, decide romper la tradición de esta misma izquierda limeña que tenía una interpretación suya del pasado. Quizá en el largo plazo braudeliano se desmorone la historia oficial que se quiso imponer.

 




Jueves 06 de Julio de 2017

 

¿Cuándo un Partido cae en crisis? Cuando sus viejas estructuras internas no calzan con las nuevas demandas y aspiraciones de...

Martes 05 de Setiembre de 2017

Durante el porfirato en México, instigado y asesorado por esos “científicos” surgidos del positivismo, (léase los tecnócratas del ayer) se...