Vero Mendoza o el arte de hablar todo y no decir nada

Una entrevista realizada por un politólogo radicado en México y publicada días atrás en la página personal de Verónika Mendoza, la ex candidata presidencial por el izquierdista Frente Amplio y hoy impulsora de un grupo denominado Nuevo Perú, podría ser un ejemplo de ese arte que es el de hablar de todo pero no decir nada. ¿Por qué?

Porque de alguna manera, la entrevista realizada por el intelectual argentino Massimo Modonesi desnudan dos cosas: o Verónika Mendoza no tiene nada nuevo que aportar en el terreno de las ideas o se ha guardado las respuestas para otras entrevistas, menos engorrosas digamos. No obstante, quizá al final del día, luego de leer esa abultada entrevista, uno se queda con la sensación de que la izquierda limeña y criolla no tiene un proyecto para el país y por ello está tan lejos de ese mundo popular y emergente y por ello se ha reducido a tener presencia importante en los distritos mesocráticos y en sus cafés. En toda la entrevista de Mendoza no hay un análisis serio de la realidad peruana, una autocrítica o una idea nueva, sino líneas y líneas de verborrea. En todo caso, estimado lector, la ideología puede más, pues.

Quizá uno de los puntos más importantes de la entrevista de Mendoza es que no logra articular un proyecto de izquierda moderna con lo que sucede en el país. Hoy, por ejemplo, nunca antes en toda la historia de la república, la pobreza se ha reducido a un quinto de la población, no se excluye a ningún peruano de la propiedad y del voto, y existen clases medias regionales. Además, por primera vez, existe un Perú popular y emergente. ¿Hubo todo lo anterior en otra etapa de la República? ¿Algún peruano de buena voluntad podría negar lo conseguido durante los últimos años? ¡Imposible!

Ahora bien, si entendemos que durante los últimos años el Perú ha crecido sin instituciones y sin un Estado que cumpla de manera eficiente y efectiva su papel, y -por el contrario- el desarrollo del mercado ha logrado no solo la reducción de la pobreza sino la emergencia de una nueva clase media, entonces la sensación que tenemos es que Verónika se equivocó de respuestas. En todo caso, lejos de las palabras rimbombantes que Verónika utiliza en la entrevista, ella debería explicarnos qué modelo de Estado pretende para todos los peruanos. Bien claro y sin retuerzo. ¿El madurismo en Venezuela o el evismo en Bolivia?

Otro detalle es que a pesar de que la misma Verónika haga innumerables esfuerzos la entrevista no tiene una pizca de autocrítica. ¿Ahora de pronto Verónika Mendoza, quien impulsa un partido novísimo – Nuevo Perú- es la abanderada que puede aglutinar todas las izquierdas? ¿Dónde queda Goyo Santos, por ejemplo, quien recorrer a pie cada esquina del país en los últimos días? ¿Cómo entender al Frente Amplio de Marco Arana?

Eca de Quiroz, tenía un personaje llamado Pacheco. A su muerte, algunos empezaron a preguntar qué discurso, acto o libro, había dejado Pacheco para la posteridad. No hubieron respuestas. Ojalá y Verónika Mendoza no emule a Pacheco.

 




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