El tratado del que nadie quiere hablar

Aunque en Perú aún no se ha discutido con seriedad, el Tratado Transpacífico (TPP) promete ser un punto álgido en la campaña presidencial de Estados Unidos donde ninguno de los candidatos, excepto el moderado (y prácticamente eliminado de la carrera) republicano John Kasich, están a favor de aprobarlo por el miedo generalizado que el tratado incremente la desigualdad y lleve toda la manufactura a países subdesarrollados con menores estándares laborales. Sin embargo, según declaraciones del canciller norteamericano John Kerry, si Estados Unidos no cierra el trato países como China e India van a absorber toda la industria mundial por lo barata de su mano de obra.

El TPP ha sido negociado por 11 países que colectivamente conforman el 40% del producto bruto mundial, incluyendo a México, Chile y Perú. Detractores como el nobel Joseph Stiglitz afirman que el tratado ha sido negociado en secreto para favorecer a corporaciones multinacionales; por otra parte voceros de los gobiernos involucrados afirman que con el TPP podrán balancear la avalancha de productos chinos en mercados como Malasia, Singapur y Vietnam que también son parte del tratado. Un reciente estudio de economistas de primer nivel —incluidos exanalistas de las Naciones Unidas y un exasesor del vicepresidente norteamericano Joe Biden[1]— afirma que Estados Unidos perdería casi medio millón de empleos, a lo que voceros del gobierno respondieron que esos trabajos serían recuperados en nuevas industrias de exportación que tienen mejor paga que  la manufactura tradicional. Como siempre, hay analistas para todos los gustos.

El TPP ya se encuentra online para que los expertos lo puedan discutir[2]; sin embargo, queda claro que su aprobación va a demandar mucha discusión tanto en Estados Unidos como en América Latina. Curiosamente, intelectuales en el hemisferio sur argumentan que el tratado favorece a EE. UU., mientras que los voceros contra el TPP en el norte buscan defender los trabajos en manufactura que llevaron a su país a ser una superpotencia. Lo cierto es que son tiempos de cambio y quienes sean los candidatos a disputar la presidencia de Estados Unidos van a tener, luego, que sostener su argumento después de las elecciones generales a fin de año. Por eso mismo, los candidatos prefieren no tocar el tema y esperar a que el TPP sea un legado de Obama, mas que una política propia que tengan que defender.



[1] http://www.ase.tufts.edu/gdae/Pubs/wp/16-01Capaldo-IzurietaTPP.pdf

[2] http://www.sice.oas.org/TPD/TPP/Negotiations/Summary_TPP_October_2015_s.pdf




Jueves 07 de Abril de 2016

En una campaña atípica, donde los dos partidos estables en Estados Unidos hacen esfuerzos por controlar el proceso electoral frente...

Viernes 06 de Mayo de 2016

Las elecciones internas en el partido republicano han llegado a su fin este martes con la derrota de Ted Cruz...