¿Por qué Trump?

¿Cómo es posible que tantos norteamericanos apoyen a Donald Trump? Esa es la pregunta que todos se hacen. Como latinoamericano estoy tan indignado como cualquiera por la exagerada popularidad del magnate de Nueva York, pero como antropólogo es mi obligación tratar de dar una explicación razonable al surgimiento del nominado republicano.

En diciembre de 2015, una encuesta de ABC News señaló que la base del apoyo a Trump se encuentra en los hombres sin educación superior y con ingresos menores al promedio, quienes tienen ahora que competir para conseguir trabajo con inmigrantes que generalmente trabajan más, mejor y por un sueldo menor al que ellos ganan. Ellos son precisamente los más afectados, la razón: el envío de las industrias norteamericanas a Asia y América Latina. Es importante no subestimar el efecto que los cambios económicos han producido en este sector de la población. De acuerdo a un estudio de The Hamilton Project de Abril 20151 , los trabajos en manufactura se han reducido en un 16% desde 1990 para ser reemplazados por trabajos en servicios y limpieza que en promedio significan casi la mitad del sueldo de los trabajos perdidos.

Por otra parte, el surgimiento de Trump está de la mano con el rechazo al sistema político y cultural. Según el estudio de la Corporación Rand2 un 88% de los simpatizantes de Trump afirman que “su opinión no es tomada en cuenta” y además que Estados Unidos está perdiendo su esencia. Lo cierto es que con un presidente afroamericano, una cultura bombardeada mediáticamente por referencias extranjeras, un congreso inoperante y las organizaciones tradicionales disolviéndose hay una gran parte de norteamericanos que se sienten excluidos. El estadounidense que no se ha adaptado a las nuevas industrias de servicios y especialización ha sido desplazado no solo económicamente sino también culturalmente. No es de sorprender que el slogan de campaña de Trump es: Vamos a hacer a América grande de nuevo.

A pesar de estos hechos no se puede decir que el apoyo a Trump es estrictamente programático. El candidato republicano ya tiene como costumbre matizar sus declaraciones o tener propuestas exactamente opuestas sin que le cueste un solo voto; lo cierto es que Estados Unidos es hoy por hoy un campo de batalla sobre modelos socioeconómicos, que incluye una disputa cultural por el rol del género (68% de mujeres se oponen a Trump), la prensa tradicional contra la prensa independiente (simpatizantes de Trump tienden a informarse más por redes sociales) y el aislacionismo contra la apertura de fronteras. Hay quienes dicen que de llegar al poder Trump cambiaría todo de forma sustancial, lo cierto es que está hoy representa a los que han visto todo cambiar y nadie ha querido escuchar.

 

1 http://www.hamiltonproject.org/assets/legacy/files/downloads_and_links/Employment_Earnings_Occupations_Changes_1990-2013_FINAL_1.pdf

 2 http://www.rand.org/blog/2016/01/rand-kicks-off-2016-presidential-election-panel-survey.html




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