Mis zapatillas “puna”,seguridad ciudadana.

 

Esto me pasó el 89 cuando tenía 15. Adrián y yo habíamos estado jugando fútbol con los amigos del barrio y decidimos luego del partido, ir al cine a ver cualquier película. Adrián fue bien vestido con unas zapatillas “Ribuc”,hermosas.Yo por mi parte decidí ir al cine tal como había estado jugando: Cochino.

Estando ya cerca al cine, conversando animadamente; Un hombre adulto, se interceptó en nuestro camino, sujetando  un “extrañó periódico”:

“Buenas tardes jóvenes, ¿sabrán por casualidad dónde puedo tomar la 53?”-Preguntó engolando la voz.

  “Claro que sí señor, Ud. debe caminar hacia allá y luego girar por…” -Adrián le expresó la información con cordialidad. Todo ocurrió en segundos.

 “¡Oigan Carajo si se mueven, los mato!”- Irrumpió el sujeto este.

“¡¿Saben lo que es esto mierda?!”-Nos dijo, mostrando un gran y afilado cuchillo que tenía envuelto en el periódico:

“¡Yo acabo de salir del Lurigancho así que me dan ahora mismo lo que tengan, la concha su madre!”

Yo quedé paralizado, no sabiendo cómo reaccionar. Lo único que hice fue revolver desordenadamente los bolsillos de mi pantalón corto, tratando de sacar el dinero para ver la película:

“Aquí está la plata señor, ¿nos podemos ir ya?”-Le dije ingenuamente mostrándole mis 5 soles en monedas.

El tipo puso  cara de ofensa:

“¡Síganme Carajo, vamos para allá!”-Indicó el ladronzuelo, señalando una calle solitaria.

 Recuerdo  a Adrián, al ladrón y a mí, en esa callecita miraflorina.

Adrián abriendo muy tranquilamente su billetera como si en ese momento estuviese en el gran lobby de un hotel cerrando un gran negocio internacional.(Diferente al de lava jato por supuesto)

  “¡SÁCATE LAS ZAPATILLAS MIERDA!”-Gritó al aire, la bazofia ésta.

Suponiendo era mi turno de ser asaltado, desabroche los pasadores de mis zapatillas “Puna”. Inolvidables, pues  esos botines me habían acompañado en muchos  gloriosos partidos y goles del barrio.Inolvidables, pues con esas zapatillas había recorrido recientemente casi todo Chile,la tierra de mi abuelo, quien había fallecido hace muy poco. Con mucha pena y resignación le extendí mis zapatillas:

 “¡TUS ZAPATILLAS NO HUEVÓN,  APESTAN,  YO QUIERO LAS DE TU PATA CHIBOLO ESTÚPIDO!”-Me gritó ofendido el ratero, mientras se tapaba la nariz.

Evidentemente ese día no pudimos ver la película después del partido. Sin embargo ahora lo mas importante es que podamos como sociedad y gobierno permitir que niños, jóvenes y adultos puedan ver su película sin esperar que un celular o un asalto cieguen esta posibilidad.¿Usted que piensa?.

 

Arquitecto Ecológico Miguel Ángel Romero Maldonado.

 

 




Jueves 02 de Febrero de 2017

 

Todos estamos preocupados pensando en Odebrecht: ¿Quiénes caerán?, ¿Y el crecimiento del país?, ¿Y PPK?. Me he quedado gratamente...

Jueves 16 de Febrero de 2017

 

El año 2000 fui becado para estudiar una maestría en Urbanismo en Bélgica. Fue uno de los momentos más felices...