La democracia en el péndulo

 

Tras las últimas elecciones de 2016, muchos sacaron lustre a la novedad de estar presentes ante el período democrático más largo en la historia del país. Y claro, 4 elecciones consecutivas como nunca antes vistas en la historia republicana del Perú, era sin duda un hecho importante  ¿Qué orgullosos debíamos sentirnos, no? Con altibajos - los de siempre dirían algunos - el Perú iba vigoroso camino al bicentenario.  Así de seguros se escuchaban algunos actores políticos.

Pero la realidad ha llegado una vez más para lanzarnos un portazo en la cara. No sólo funcionarios medios de los últimos Gobiernos democráticos, sino hasta Presidentes envueltos en la ola de corrupción nos han sacado a la luz esos trapitos mugrientos de los que siempre hemos escuchado pero de los que muchos no teníamos evidencia.

La dignidad del cargo de Presidente simplemente se fue al tacho con los recientes hallazgos contra Alejandro Toledo en el caso Odebrecht.  Y si bien el ex Presidente ya nos había decepcionado a mucho antes (con el caso Zaraí ya era suficiente),  escuchar denuncias de coimas es tener el peor recuerdo en la historia reciente del Perú con los vladivideos en el Gobierno fujimorista.

Pero lo peor que ha despertado esto es una guerrita tonta para saber quien fue el más y menos corrupto, quien robo más y menos,  quien fue más deshonesto. Como si eso perdonara a quien delinquió menos. O como si fuera momento de cantar victoria cuando la investigación aún tiene para rato.

Tener 4 elecciones democráticas consecutivas no ha significado nada en términos de mejor práctica política. Seguimos tan mal que tal vez ya ni ganas tenemos los peruanos de seguir votando. Quizás sea esa la explicación de porque las elecciones no son voluntarias, pues a sabiendas de lo que finalmente ocurre,  ¿Ya para qué votar? ¿Ya para qué confiar?

Todo esto nos hace pensar si este camino democrático por el que transitamos hace 4 períodos de Gobierno está frente a un nuevo capítulo de aquel famoso péndulo entre la estabilidad y la incertidumbre, del que hablaba el gran historiador tacneño Jorge Basadre. Y no me refiero necesariamente a un golpe de Estado -  como quisieran algunos extremistas – sino a un tremendo quiebre institucional capaz de fumigar hasta lo más profundo.

 

Renzo Mazzei

 




Martes 31 de Enero de 2017

 

Hoy en el Perú, parecen tiempos en los que muchos se presentan como los puros frente a los impuros,...

Martes 14 de Febrero de 2017

 

Estar en el momento justo cuando pide la jugada. Eso es el timing en el fútbol. Una virtud...