¿Enriquecimiento ilícito?

Pasaron 4 años de ruido político y 12 millones de soles gastados inútilmente para que el Ministerio Público rechace en dos oportunidades la acusación por desbalance patrimonial y el informe de la autodenominada megacomisión concluya en que no hay enriquecimiento ilícito en las cuentas del ex presidente Alan García Pérez durante el periodo 2006-2011.

Esta comisión fue creada por el revanchismo y el cálculo político de una pareja de aventureros que quiso perpetuarse en el poder a lo Kirchner y matar moral y políticamente a cuanto líder de la oposición se les ponía al frente. Para ello no escatimaron esfuerzos para que los procuradores del Estado atiendan solícitos a las denuncias difamatorias e inconclusas que la comisión Tejada filtraba a cuanto medio adicto al gobierno hubiera y publicara informaciones tendenciosas haciendo trizas la honra a que todo peruano tiene por derecho.

Pese a la persecución política y mediática, la Fiscalía de la Nación rechazó en dos ocasiones la denuncia interpuesta por los Procuradores del Estado tras verificar y contrastar los sueldos universitarios, las conferencias pagadas y la remuneración que percibió Alan García cuando fue presidente del Perú, con sus ingresos de bienes y rentas.

“Habiéndose descartado la existencia de un desbalance en el patrimonio del ex presidente de la República, Alan Gabriel García Pérez, corresponde archivar la presente investigación seguida en su contra por el presunto delito de Enriquecimiento Ilícito en agravio del Estado”, así lo afirmó el ex Fiscal de la Nación, Pelaéz Bardales, el 9 de diciembre de 2013.

Frente a contundente pronunciamiento y no hallando evidencia alguna no le quedó más a la comisión Tejada que decir textualmente “No existe ilícito en los ingresos, bienes y rentas de Alan García” otorgándole con esto un “certificado de buena conducta” como lo diría en su momento el congresista aprista, Mauricio Mulder.  

No hay que olvidar que durante 10 largos años el ex presidente Alan García fue perseguido y exiliado por la mafia montesinista,  la misma que no lo dejó ingresar al país en 1994 para darle el último adiós a su padre fallecido, y que ahora, 15 años después, en plena democracia, pretenden lincharlo moral y políticamente.

Al concluir el proceso difamatorio, el ex presidente dijo ante los medios nacionales: “confío en que esta etapa de revancha política originada en la incapacidad de mantener el crecimiento, el empleo y la seguridad ciudadana quede desterrada”, dando por concluida la maliciosa afrenta.

Cosa contraria sucede con Nadine Heredia y el Partido Nacionalista que tendrán que sustentar de dónde provino el dinero, a dónde fue a parar y si este en realidad entró a las arcas de la organización política. Tal parece que a la pareja presidencial el tiro le salió por la culata.




Jueves 12 de Noviembre de 2015

El gobierno de turno junto con la izquierda radical ha tratado por todos los medios de desprestigiar la imagen...