Las joyitas de Nadine

Una vez más la frivolidad de nuestra primera dama, Nadine Heredia, quedó de manifiesto hace unos días al enterarnos sobre las lujosas compras hechas en el exterior con una tarjeta de crédito que no era suya, y cuya licitud se viene investigando en el Ministerio Público.

 No tardaron en aparecer los “guardianes socráticos” de la pareja presidencial en tratar de hacernos creer que las decenas de miles de dólares gastados por Heredia en joyas, carteras y chocolates eran “encarguitos” de su entrañable amiga y funcionaria pública, Rocío Calderón Vinatea. Sin duda, un guión digno del ex asesor y financista de la campaña nacionalista, Martín Belaúnde Lossio, que fingió su secuestro para librarse de la extradición.

Pero allí no quedó la cosa, ayer, en un furibundo comunicado, Nadine, lejos de esclarecer el presunto lavado de activos por lo que se le viene acusando, enfiló sus baterías contra los partidos de oposición, los medios de comunicación, el Poder Judicial y la Fiscalía. Calificó a los primeros como “partidos tradicionales”, a la prensa como “sensacionalistas” y a los magistrados como si fueran mesa de partes y marionetas de esta última.

Lo que sí reconoció, no sé si con enojo o con temor, fue el financiamiento proveniente de Venezuela para la conformación de su movimiento político y que los nacionalistas se encargaron de negar en todos los idiomas. Ya Virly Torres, diplomática y operadora chavista, que tuvo un papel protagónico en la campaña de Ollanta Humala, dijo que Hugo Chávez se fue decepcionado de la pareja presidencial por el cambio de rumbo que dio apenas asumió el poder.

Por último, comprar una cartera, unos chocolates o joyas no es un delito como tampoco lo es que la suegra del ex presidente Alejandro Toledo se haya comprado una mansión de millones de dólares en La Molina. Lo que se debe hacer es demostrar con transparencia de donde provino dicho dinero y si esta son de fuentes lícitas.

Corresponde al Ministerio Público investigar primero, si dichos dineros que recibía mensualmente Nadine Heredia de un medio venezolano tenía vínculos con el gobierno chavista, segundo, tendrán que determinar si las donaciones hechas por Venezuela se emplearon para la formación del movimiento o fueron a parar a cuentas de terceros y con otros fines, y tercero, determinar si los más de 50 mil dólares que recibió Nadine  por los estudios de Centros Capilares y Palma Aceitera, y que luego se depositaron en otras cuentas y en cantidades pequeñas constituye evasión tributaria.

Parafraseando a Julio Cesar diré: “La mujer del César no solo tiene que ser honesta sino también parecerlo”.  




Viernes 19 de Junio de 2015

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