Los planes de gobierno que vendrán

Los peruanos sabemos que cada proceso electoral a nivel distrital, provincial o regional, trae consigo cientos de organizaciones políticas participantes, miles de candidatos y millares de propuestas falsas, engañosas o irrealizables contenidas en un plan de gobierno.

Las próximas Elecciones Regionales y Municipales (ERM 2018), posiblemente traerán consigoestos mismos componentes. A pesar que los dos primeros forman parte de nuestro sistema de partidos;en estas líneas nos centraremos en el tercero, que debe ser erradicado de nuestra práctica política con suma prontitud.

Un plan de gobierno, es un documento elaborado y presentado por cada organización política, en el cual se exponen ideas, propuestas, objetivos y metas bajo el modelo de desarrollo que cada organización plantea. Éste, es entregado al momento de la inscripción de la lista de candidatos, debidamente firmado e ingresado al sistema del JNE (PECAOE) y publicado para el acceso de todos.

Sin embargo, lo que debería ser una herramienta de análisis para que el ciudadano emita un voto responsable y fiscalice posteriormente la gestión de sus autoridades, se ha transformado, en muchas ocasiones,en un documento vacío que ha perdido talesobjetivos.

En primer lugar, porque no son fiscalizados en su forma, ante denuncias de plagio, repetición de planes anteriores o de otras regiones del país o extranjero, entre otros vicios; no existe sanción alguna, manteniéndose unacadena de impunidad.Y en el fondo, la veracidad y factibilidad de un plan de gobierno es técnicamente improbable ante los múltiples posibles escenarios que intervienen en su análisis, quizás lo único a evaluar sea la coherencia entre funciones de la entidad y las propuestas realizadas.

En segundo lugar, porque no están articulados con la gestión pública. Aunque en el formato solicitado se mencione que el Plan de Gobierno debe articularse al Acuerdo Nacional, PESEM, Marco Macroeconómico Multianual y distintos planes estratégicos, lo cierto es que, la mayoría de planes de gobierno hace caso omiso a dicha indicación, y se convierte en una suerte de recital de propuestas imprecisas, insostenibles, surreales y hasta engañosas.

En tercer lugar, porque no son amigables para la fiscalización ciudadana. Las propuestas electorales, traducidas en dimensiones:“social, económica, territorial e institucional” siguiendo el formato solicitado; se convierten para el ciudadano, en un documento complicado de fiscalizar; pues el planeamiento estratégico de la gestión pública, más que dimensiones, tiene planes estratégicos, operativos e institucionales (PDRC, PDLC, POI, PEI, etc), generándose una barrera al control ciudadano pues no solo hay que buscar las fuentes de información electorales y de gestión pública, sino que además debe de cruzarse e interpretarse. En consecuencia, verificar el cumplimiento de promesas electorales de autoridades regionales y locales, es difícil.

En cuarto lugar, porque han perdido valor en el debate político. Por un lado, el debate de planes de gobierno entre candidatos, se da un par de semanas antes de la elección, sin embargo la campaña de ataque, insulto, agravio y escándalo, es perenne; generando más valor la segunda que la primera. Por otro lado, las redes sociales se vienen apoderando de la campaña electoral; la inmediatez de la información y la relativización del mensaje, vienen convirtiendo al plan de gobierno en un documento superficial.Las propuestas e ideas, se reemplazan por tweets y publicaciones enfacebook.

En ese sentido, es urgente reformar los planes de gobierno, fiscalizar como mínimo los plagios y las propuestas que contemplan acciones que están fuera de las funciones y competencias de las instituciones a la que se aspiran gobernar y acercarlos al ciudadano para un control posterior. Es prioridad, sensibilizar a organizaciones políticas en la elaboración de planes de gobierno consecuentes, articulados y coherentes entre la realidad y sus principios.

Puesto que, los planes de gobierno, siempre han sido la esencia de cada organización política, pues expresan el pluralismo democrático traducido en propuestas operativas a partir de un marco ideológico, que aspiran transformar la realidad para satisfacer las necesidades de diversos sectores de la ciudadanía, quienes confían en ello y votan por conseguirlo.

Ahora más que nunca, necesitamos que incluyan no solamente los enfoques de interculturalidad, género, desarrollo humano, etc. Sino también la gestión de riesgos como un pilar fundamental; no por moda, más bien por la experiencia de las consecuencias del Niño Costero y las altas probabilidad de sufrir fenómenos similares que afectan al principal cliente de las organizaciones políticas: el elector.

 




Miercoles 02 de Agosto de 2017

 

Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados.

Mark Twain

Viernes 25 de Agosto de 2017

La reforma electoral no sólo es una deuda pendiente de los políticos hacia el país, sino una obligación; más aún...