Punto de Encuentro

KEIKO CON K SE ESCRIBE

El gerente general de IZA Motors, Antonio Camayo, ha recuperado su libertad luego que el juez Manuel Chuyo aprobara su excarcelación como consecuencia del acuerdo de colaboración eficaz que el empresario sostiene recientemente con la Fiscalía. 

Camayo, que fuera presunto socio y financista de los integrantes de la banda criminal “los cuello blancos del puerto” hasta el jueves último, ha brindado información que es considerada de “alta calidad” por el Ministerio Público, según habrían mencionado fuentes fiscales a un medio de comunicación impresa.

Camayo sería excluido del proceso judicial que involucra al ex juez supremo César Hinostroza y al expresidente de la Corte Superior del Callao, Walter Ríos gracias a que con esto permitiría a las fiscales Sandra Castro y Rocío Sánchez utilizar su testimonio como prueba sustentatoria para la elaboración de sus informes que ameritarán argumentación en los juicios públicos ante el Poder Judicial.

La gema testimonial yacería en que el empresario ha referido que Keiko Fujimori Higushi, jefa de Fuerza Popular, sería la persona mencionada por un hasta ahora desconocido interlocutor, en una conversación que sostuvo César Hinostroza, bajo el pseudónimo de “señora K”. De comprobarse el hecho, se corroboraría una identidad sospechada, desde el principio, por millones de peruanos.

¿La voz que bautiza a Keiko como señora K podría ser la del propio Camayo? Es muy probable.

La interrogante no concita mayor expectativa o sorpresa debido a dos factores: la cercanía del empresario con los jueces de marras y con otros integrantes de la organización criminal investigada desde julio de este año; y también porque los posibles descargos hechos en la modalidad de colaboración eficaz coinciden sobremanera con la información recabada por los fiscales semanas atrás por el enigmático FPC0108-2018-2.

Que el encriptado FPC0108-2018-2 comprometa al congresista fujimorista Héctor Becerril en componendas con César Hinostroza para lograr reservar cita entre éste y Keiko y que, ahora, Antonio Camayo pueda revelar tajantemente la real nomenclatura de la señora K, lo único que produce es mayor descrédito acumulado, en los últimos meses, de la agrupación Fuerza Popular ante la ciudadanía.

Por su parte, Antonio Camayo tendrá que seguir colaborando, bajo juramento, con las indagaciones pertinentes a la investigación en curso a los cuellos blancos del puerto. La consigna deberá ser que no quede oculta o por descifrar ninguna mención hecha en los audios de la vergüenza.