Punto de Encuentro

UNA INFECCIÓN EN EL CONGRESO

El congresista de Peruanos Por el Kambio (PPK), Juan Sheput, ha lamentado que una "burocracia infectada" en el Congreso sea la responsable de no haber enviado la acusación constitucional contra el ex juez César Hinostroza a instancias del Ministerio Público.

Tal comentario estuvo motivado por informaciones que sostenían una posible fuga, a través de la frontera de Madre de Dios, del ex vocal hoy acusado de ser el cabecilla de la banda criminal "los cuellos blancos del puerto".

Aquella infección a la que hace referencia el congresista oficialista, según sus propias palabras, es el sectarismo con el que Fuerza Popular (FP) ha trabajado continuamente durante los últimos años en el Congreso.

Esta actitud sectaria atribuida a FP se hace evidente en comisiones (blindaje a Héctor Becerril) y plenos (Ley Fujimori) parlamentarios, sin embargo, la rápida respuesta del presidente del Congreso, Daniel Salaverry, con respecto a sancionar al Oficial Mayor del Congreso y a otros funcionarios por no haber agilizado el trámite  pertinente en el caso Hinostroza, ha motivado una aclaración por parte del congresista Sheput, en este caso.

A estas horas ya se ha  confirmado la estadía de Hinostroza, localizado  en su domicilio y sin mayor riesgo para la Justicia. Mas a tempranas horas, luego de conocida la decidia de los funcionarios del Congreso, Salaverry anunció el retiro de José Antonio Abanto, oficial mayor; César Delgado, director general y Patricia Robinson, jefa de gabinete de asesores, “debido a la demora del envío del expediente del ex juez supremo César Hinostroza", como indicara en su cuenta de twitter.

La gravitación de la lógica política indicaría que con el manejo único de la Mesa Directiva, Fuerza Popular se vería acrecentada en sendos rasgos displicentes ante todo escenario coyuntural, pero hace varias semanas se observa que algunos de sus elementos más destacables, como es el caso de Daniel Salaverry, parecieran corroborar las versiones que indican una sutil, pero progresiva y sostenida lejanía de la cúpula fujimorista. 

Las próximas actitudes y resoluciones del presidente del Congreso, desde su dirección institucional, en paralelo con la suerte que corresponda a Keiko Fujimori en sus procesos, terminarán por demostrar si Salaverry abraza completamente tal disposición personal de lejanía o si permanece cercano y bajo las órdenes de la bancada "infectada" de sectarismo.