Punto de Encuentro

Análisis a un mes de la elección de Lima Metropolitana

Hace poco más de un mes se dieron las elecciones locales y regionales. En Lima Metropolitana triunfó Jorge Muñoz Wells, actual alcalde de Miraflores e invitado como candidato a la capital por Acción Popular. Un resultado que no era predecible 2 semanas antes. Aquí, en #PdE, ensayaremos una explicación del triunfo accionpopulista: 

A- El desapego ciudadano por estas elecciones ha sido muy grande, esto por dos razones:

1. El clima político nacional estaba envenenado por la exigencia del Presidente Martin Vizcarra al Legislativo de aprobar su planteamiento del "referéndum", cuánto antes, imponiendo el plazo que airadamente reclamaba, es decir el 4 de Octubre (recordemos que las elecciones eran el 7 de Octubre). En este marco se dieron amenazas de cierre del Congreso vía cuestiones de confianza -una en efecto se planteó- y el lenguaje cargado de confrontación distrajeron la atención de la ciudadanía que prefirió seguir la puesta en escena que protagonizaban Ejecutivo y Parlamento que detenerse a pensar con anticipación en las elecciones vecinales. 

2. La ausencia de un programa claro de alguna candidatura Metropolitana que expresara soluciones tangibles y detalladas para la agenda social limeña. Lo que existió buena parte del tiempo fueron propuestas o ideas fuerza muy gaseosas: Reggiardo ofrecía seguridad, Belmont que gobernaría para los peruanos, agregando a su lenguaje un antivenezolanismo que en un inicio llamó la atención de un sector de capitalinos, pero que luego al notarse ausente de otros elementos se diluyó; Esther Capuñay apelando al liderazgo de la Mujer nunca pudo marcar una tendencia ascendente; Cornejo fue la gran decepción de varios, protagonizando una muy gris campaña sin una sola idea fuerza de recordación, igual que Diethell Columbus o los alcaldes Gómez Baca, Ocrospoma, Velarde, o Zurek, a éste último le fue muy ligeramente mejor por la fuerza de su símbolo (Somos Perú) y por contar con algunos buenos candidatos distritales. 

Dadas las cosas de esta manera fue muy importante la seriedad mostraba por Muñoz Wells -que además representaba un partido político y no un movimiento pasajero- en el debate a contracorriente del hecho de que los entonces 2 favoritos Belmont y Reggiardo no quisieron participar. Este hito empezó a generar una percepción muy buena a favor del miraflorino. En aquel debate también -a su modo- destacó Urresti. El segundo debate, una semana después y para la otra mitad de aspirantes, en buena cuenta solo sirvió para constatar el colapso de la candidatura de Belmont y para confirmar que la elección estaba ya entre el candidato de "Podemos Perú" y el de la Lampa; aunque algunos entusiastas tenían fe de que Reggiardo aún estaba en carrera. La verdad es que para ese entonces buena parte de la lógica ciudadana estaba centrada ya en evitar el triunfo de Urresti. Aunque aún no se dilucidaba nítidamente para todos el antídoto. 

B-Ausencia de una candidatura unificadora del anillo popular limeño. En 2014 el avance del entonces aprista Cornejo fue muy relevado por los medios de comunicación. Dicho crecimiento en su intención de voto en 800% (de 2 a 18) en tan solo 7 días fue sin duda sorprendente y novedoso, pero su espectacularidad ocultaba un fenómeno más importante: Castañeda ganó la elección con casi 52% y en las encuestas siempre osciló entre 50-54%. Es decir alrededor de la candidatura de Solidaridad Nacional se encontraba férreamente unificado el anillo popular limeño. Y permaneció así, incólume, hasta el final de la elección. Enrique Cornejo capitalizó buena parte de la mesocracia tradicional limeña, teniendo buena votación en Miraflores, San Isidro, La Molina, San Borja, San Miguel, etc. pero perdiendo de modo aplastante en Comas, San Juan de Lurigancho, Ate, San Martin de Porres, Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, etc. Fue la victoria de la Lima popular unificada. 

En cambio en la elección de 2018 ningún candidato pudo unificar este bolsón de votos, a ello ayudó el gran número de candidatos en la lid (20) y el hecho de que nadie presentaba una visión integral de todas las "limas populares". El voto emergente y de los conos se dividió en muchos fragmentos, así antes de los días del desenlace Reggiardo, Urresti, Belmont, Zurek, Columbus, Capuñay, Salinas, Beingolea, incluso Velarde por ir por el grupo de Lima Norte "Siempre Unidos", se llevaban en el caso de los tres primeros porciones considerables de la intención de voto y en el de los últimos cifras pequeñas pero no tan marginales porque todos, sin excepción pensaban que podían encender la pradera y tener una cabalgata fulgurante la última semana. Entre todos sumaban más del 50% de votos. Esta dispersión fue mortal para todos ellos, ya que la elección al final cambió de frontera y en vez de ser entre la "Lima popular y emergente" vs los intereses de la Lima mesocrática tradicional y la acomodada se transformó en una suerte de suma de voluntades contra la posible y aterradora victoria de Urresti. Así, muchos votos de Reggiardo, de Belmont, de todo el primer espectro fueron a parar donde Muñoz Wells ya que éste terminó posicionándose como la única alternativa frente al militar. 

C- La acción directa y tenaz del sector mayoritario de los medios de comunicación en dos maniobras muy claras: 

1. En el impulso de Urresti, luego de demoler con persistencia a Belmont por las barbaridades que expresaba, y de poner en duda la independencia de Reggiardo cada que podían, relacionándolo con un ya desprestigiado Fujimorismo. En cambio favorecieron ampliamente al militar en retiro dándole una cobertura exagerada y presentándolo en las últimas encuestas publicables en primer lugar de las preferencias. Ello espantó a un grueso del electorado que no estaba dispuesto a tener por burgomaestre a una expresión sumamente lumpen de la política y sindicado por asesinato. La primera parte de la tarea estaba cumplida, habían fabricado al monstruo que había que derrotar y venía con una porción importante de votos de la Lima emergente. 

2. Al mismo tiempo perfilaron el antídoto: la cobertura a Muñoz Wells fue brutal y colocado rápidamente tercero en las últimas encuestas publicables, habiendo subido de 1 a 12 o 13 en cuestión de pocos días. Entonces el panorama era bastante propicio: evitar la victoria de un Urresti con casi 20 puntos solo era posible con un candidato que estuviera subiendo  vertiginosamente como Muñoz y no con los que bajaban como Reggiardo o peor aún como Belmont. Fue tal la claridad de la encrucijada planteada que Muñoz terminó en 39% y Urresti lejos con 21%. El Invitado de Acción Popular sumó una importante fracción de la votación de los conos de Lima, de aquellos no pocos ciudadanos de esas circunscripciones  que no querían votar por el ex Ministro de Humala, éste respaldo se sumó a su hegemonía en la mesocracia y clase alta limeña. Un movimiento de ajedrez sin duda tan impecable como preocupante ya que nunca antes se había visto tam traslúcidamente el poder de fabricar una victoria electoral en tan pocos días de parte de los medios de comunicación mayoritarios y de sus estudios de opinion contratados. 

Si observamos atentamente este giro guarda algún parecido al efectuado por el mismo sector mayoritario de la prensa en 2016: coberturaron y anunciaron la subida de Verónika Mendoza y con ello lograron orientar el "voto útil" a favor de Kuczynski haciéndolo pasar a la segunda vuelta evitando que el extremismo entre al ballotage. Posteriormente empujaron el triunfo de PPK con toda clase de argumentos y campañas para que derrote a Keiko Fujimori, con un margen muy estrecho de menos de 50 mil votos. En esas maniobras apoyó el ejecutivo de aquel entonces, comandando por los Humala. 

Estas maniobras son tremendamente irresponsables sobre todo si la ciudadanía ya va tomando consciencia de que existen y cada vez las valora peor. Si se pretendiera construir otra amenaza para el 2021, existe el riesgo de que las provincias no sean tan orientables como Lima y terminen haciendo ganar a un candidato radical, enemigo de los medios y también de la democracia. 

Finalmente hay que decir que la estrategia a favor de Muñoz fue tan buena y el desapego ciudadano por la elección fue tan grande y su atención de tan solo pocas días -incluso horas de la lid electoral- que hizo que la misma produjera otro resultado: la incidencia determinante del voto lineal para hacer que Acción Popular no sólo gane en Lima Metropolitana sino que se lleve importantes triunfos distritales, con candidatos triunfantes que no eran muy conocidos y que incluso habían puesto muy poca publicidad. Básicamente los alcaldes de Acción Popular en el orden distrital fueron electos en su mayoría por arrastre.

Veremos a partir del primero de Enero de 2019 si es que Jorge Muñoz Wells gobierna para los intereses de la mayoría de limeños o si más bien protagoniza el tercer periodo municipal consecutivo para el olvido, después de Villarán y el último de Castaneda. Esperemos que piense en los millones de limeños y no en pagar favores de campaña. 

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