Punto de Encuentro

Dinero ajeno al circuito legal

El dinero encargado por Jaime Yoshiyama Tanaka, ex secretario general de Fuerza Popular y jefe de campaña de Keiko Fujimori en 2011, a su sobrino Jorge Yoshiyama Sasaki en un monto indicado de US$ 800 mil, tiene en su modalidad de entrega características de lavado de activos.

¿Por qué Yoshiyama Tanaka pide al sobrino simular el reparto de cientos de miles de dólares entre gente de su entorno más cercano para que ayuden a encubrir verdaderas identidades de "empresarios que no deseaban aparecer públicamente, pero que habían aportado a la campaña? 

En medio del proceso de investigación fiscal por el caso 'Cócteles', la palabras de Yoshiyama Sasaki podrían servir como detonante de dos nuevos factores a tomar en cuenta para las pasquisas de José Domingo Pérez: el recelo identitario de los reales aportantes y la pluralidad de sus componentes.

Según el testimonio de Jorge Yoshiyama, ambos factores estaban incluidos en la curiosa  petición familiar. 

El procedimiento de Odebrecht radicaba en el manejo de dinero ajeno al circuito legal proveniente de una Oficina de Asuntos Estructurados desde la que disponía el financiamiento subalterno a campañas políticas y con la nueva información recabada. 

Con dicha lógica el Ministerio Público aducirá que el anonimato empresarial de esta transacción en dinero fluctuante corresponde con la estrategia de la constructora brasilera.

Por su parte, la presunta negación de un único aportante podría motivar la sospecha de que se trate de más de una empresa integrante de la trama de corrupción Lava Jato, tales como Camargo y Correa, OAS, Andrade Gutierrez, etc, de acuerdo a los movimientos que estás realizaban. 

Ciertamente, esta deducción tendría que ser corroborada con nuevos interrogatorios a Jorge Yoshiyama y, además, de ser aí comprobadas, futuras revelaciones no tendrían que generar nueva cargas procesal a la actual diligencia del equipo especial Lava Jato, sino nuevos procesos de investigación de su pertinencia.

Lo que sí sobresale a todas luces es la complicación, cada vez más severa, de la cúpula de Fuerza Popular a razón de las actuaciones de quienes fueran adláteres de Keiko Fujimori.