Punto de Encuentro

El lesivo preacuerdo

Infinidad de filtraciones después, desde Fiscalía hacia IDL – Reporteros, recién existe una que alarma a José Domingo Pérez. Se trata del acta de preacuerdo con Odebrecht, en el que se presuponen ventajas muy convenientes para la empresa brasileña donde Fiscalía solicita como reparación total 610 millones de soles a ser cancelados en los próximos 15 años.
En el supuesto año de la lucha contra corrupción ni el presidente de la República, Martín Vizcarra, ni su procurador, Nelson Shack, han gastado comentario o esfuerzo alguno para que el acuerdo final con Odebrecht no termine por ser el actual documento lesivo para la patria que defienden Vela y Pérez. 
¿A quiénes les conviene un acuerdo como este?
Entre otras perlas, el dichoso preacuerdo solo toma en consideración cuatro proyectos de Odebrecht en el Perú: Línea 1 del Metro, Interoceánica Sur tramos 2 y 3, Costa Verde – Callao y Vía Evitamiento – Cusco.
De los cuatro proyectos designados la Línea 1 del Metro es una investigación empezada por la ex procuradora Katherine Ampuero, de la misma manera que la investigación de la Interoceánica Sur tramos 2 y 3 la inició la ex procuradora Julia Príncipe. Por tanto, no son todos proyectos que permitan argüir al grupo especial tener información preferente consecuencia de un trabajo de investigación exclusivo, sin embargo se ha dicho que son aquellos proyectos con carpetas más nutridas. 
Cabe recordar que ninguno de ellos involucra a los gobiernos o gestiones de Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Susana Villarán o Pedro Pablo Kuczynski.
Una vez suscrito el acuerdo podría llegarse a conocer “toda la verdad” de cuatro proyectos, tal cual ha sido promocionado por el fiscal Rafael Vela, aunque la ciudadanía peruana quede desamparada de información acerca del Gasoducto Sur Andino, la Central Hidroeléctrica Chaglla, Vías Nuevas de Lima y demás obras que no han importado para la indagación del equipo especial.
Debido a que el nuevo Código Procesal Penal impide que proyectos que no estén completamente especificados en los acuerdos sean materia de colaboraciones eficaces, será muy difícil que en realidad desde Fiscalía se logre recabar más información que la detalla con marco preestablecido.
Para justificar su acción, los fiscales del grupo especial Lava Jato sostienen trabajan sobre un ponderado de 900 millones de dólares en activos (léase proyectos existentes) por parte de la empresa Odebrecht. Dato errado cuando se constata que únicamente la Central Hidroeléctrica Chaglla vale más de 1´400000 millones de dólares. Contando otros proyectos los activos de Odebrecht ascienden a más 5´000000 de dólares.
Con cifras que a simple vista no calzan en una veraz y justa coordinación reparación civil, cabe preguntar: ¿a qué se teme con amplias y eficaces investigaciones sobre todas las obras que Odebrecht haya ejecutado entre los años 2004 – 2014, sin eximir a ex autoridades involucrados en las delaciones de los brasileños?