Punto de Encuentro

Trump anuncia un arancel del 5% a México hasta que no pare la entrada de indocumentados

El anuncio intempestivo supone la medida más agresiva hasta la fecha del presidente estadounidense

La inmigración ilegal y las guerras comerciales han sido dos de los ejes de la política de Donald Trump y ahora el presidente de EE.UU. los unifica de gran alcance: un arancel del 5% a todos los productos mexicanos que entren en EE.UU. hasta que su vecino del Sur no detenga el paso de inmigrantes ilegales.

«El próximo 10 de junio, EE.UU. impondrá un arancel del 5% a todos los bienes que entren en nuestro país desde México, hasta el momento en el que dejen de entrar inmigrantes ilegales a través de México en nuestro país», comunicó a última hora del jueves Trump a través de un mensaje en Twitter. «El arancel se incrementará gradualmente hasta que se remedie el problema de la inmigración ilegal, momento en el que se eliminarán los aranceles».

El anuncio intempestivo supone la medida más agresiva hasta la fecha por Trump para tratar de detener la entrada de inmigrantes, la gran mayoría de ellos centroamericanos, que cruzan México y penetran en territorio de EE.UU. para pedir asilo.

La imposición de tarifas se basa en las potestades que tiene el presidente de EE.UU. dentro de una declaración de emergencia, algo que hizo Trump a comienzos de año para conseguir financiación extraordinaria para la construcción del muro con México.

El anuncio se produce en el mismo día en que la Casa Blanca envió al Congreso de EE.UU. el texto del acuerdo comercial EE.UU.-Canadá-México (USMCA, en sus siglas en inglés), que se ha negociado durante meses y que sustituye al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en sus siglas en inglés). Paradójicamente, ese tipo de aranceles unilaterales es lo que el establecimiento de acuerdos como el USMCA pretende evitar.

Es difícil anticipar qué consecuencias tendrá el arancel, pero es previsible que el anuncio sea recibido con preocupación por los mercados y tense la relación de Trump con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador. Si la barrera comercial se llega a concretar, es probable que los consumidores estadounidenses sufran un aumento de precios en la gran cantidad de productos, desde aguacates a coches, que vienen de México, el segundo principal importador del país.

Trump ya había amagado con anuncio de gran importancia por la mañana. «Vamos a hacer algo drástico en la frontera porque la gente está entrando en nuestro país», dijo a los reporteros. Desde que llegó a la presidencia, ha tratado de combatir el flujo de inmigrantes con medidas restrictivas, separación de familias, limitación de la petición de asilo, finalización de programas de status protegidos de algunos países y la construcción del muro. En muchos casos, las medidas han sido bloqueadas o eliminadas por los tribunales, para frustración de Trump. La construcción del muro con México, por ejemplo, era su promesa de campaña más simbólica, pero no ha conseguido el apoyo del Congreso -ni siquiera cuando ambas cámaras tenían mayoría republicana- y su intento de conseguir fondos extraordinarios está siendo limitado por la Justicia.

Los esfuerzos de Trump son una reacción al aumento significativo de entrada de inmigrantes indocumentados desde México, que ha batido récords para los últimos años. Son, sobre todo, familias de HondurasEl Salvador Guatemala que buscan pedir asilo político nada más tocar territorio estadounidense. El sistema de detención y de procesamiento de sus peticiones está desbordado, y en muchos casos las autoridades liberan a los inmigrantes hasta que se sustancien sus casos.

El anuncio de este jueves va en la línea de las medidas radicales con las que ha tratado de forzar al Gobierno de México a detener el paso de migrantes centroamericanos por su territorio. En marzo, por ejemplo, amenazó con cerrar completamente la frontera con México, una separación de tres mil kilómetros de largo con un gigantesco tráfico de bienes, servicios y personas decisivo para la economía de ambos países. Poco después, Trump decidió retrasar la puesta en marcha de la medida durante un año.

Respuesta a una amenaza

El presidente anunció esos impuestos —vigentes «hasta que el problema de la inmigración ilegal quede resuelto»— cuando regresaba de dar un discurso en Colorado y después de haber empleado buena parte de la jornada criticando la investigación sobre la «trama rusa» que ha finalizado el fiscal especial Robert Mueller. En este momento, más de 100.000 personas sin la documentación adecuada están cruzando ilegalmente la frontera de México con EE.UU., desbordando completamente los servicios migratorios.

El presidente aplicará una ley que le permite regular el comercio en respuesta a una amenaza a la seguridad nacional del país. En un comunicado enviado por la Casa Blanca, Trump añadió que «México no puede permitir que cientos de miles de personas avancen sobre su territorio y hacia nuestro país, violando la soberanía de EE.UU. Si México no toma medidas decisivas, pagará un precio importante». Además, Trump se reserva la opción de subir los aranceles a un 10% en julio, un 20% en agosto y un 25% en octubre.

Los aranceles pueden frustrar la ratificación del nuevo acuerdo de libre comercio entre EE.UU., México y Canadá, que justo esta semana ha comenzado a tramitar el Capitolio. El presidente Trump ha logrado convertir el déficit comercial de EE.UU. con México en un superávit mantenido desde febrero. Con estos aranceles los analistas financieros prevén que ese superávit crezca, dañando la venta de productos mexicanos a mayoristas y minoristas estadounidenses. Desde 1994 México tenía en vigor el acuerdo de libre comercio con EE.UU. y Canadá, que en teoría fue renovado el año pasado.

Trump ha convertido los aranceles en política oficial de su gobierno. Ha aplicado impuestos a productos chinos por valor de 250.000 millones de dólares y a partes de automóviles fabricadas en la Unión Europea Japón.

(Fuente ABC de España)