Punto de Encuentro

Fiscal Rafael Vela le miente al país

Constructora Norberto Odebrecht no solo es investigada, sino ya fue acusada en el caso La Centralita.

Conforme pasan los días nos encontramos con nuevas sorpresas del caso Odebrecht que han ocultado los fiscales del llamado equipo especial -Rafael Vela y José Domingo Pérez-. Resulta que la constructora Norberto Odebrecht Sucursal Perú no solo es investigada, sino ya fue acusada en el caso La Centralita de Áncash, por delitos cometidos cuando era gobernador el hoy preso César Álvarez Aguilar.

Este caso de corrupción fue ocultado o maquillado ante la jueza María Álvarez Camacho, quien aprobó el acuerdo con Odebrecht, pero se hizo evidente después que ella colocara una cláusula candado que ordenaba no entregar recursos reclamados -como los 524 millones de soles por la venta de la hidroeléctrica de Chaglla- si la empresa brasileña mantenía procesos judiciales pendientes en el país.

Es más, la magistrada exigía que no haya ni “evidencia de sospecha” para proceder a autorizar cualquier pago a Odebrecht, pero La Centralita desmiente al equipo especial encabezado por Vela porque el expediente del caso ya salió de la Fiscalía y está en fase de acusación, quedando 49 encausados de los 90 investigados que tuvo en su momento más alto, esto aparte de la trasnacional brasileña y otras empresas. No obstante esta verdad material y jurídica, como les gusta hablar a los abogados, Vela dijo que “no existen investigaciones preparatorias o procesos penales en todo el país contra la constructora luego de la búsqueda realizada a través del sistema de consulta de casos del Ministerio Público-Fiscalía de la Nación”.

El fiscal reiteró en ese tira y jale por los dineros exigidos por Odebrecht que esta firma brasileña tenía derecho a recabarlos porque “no mantiene investigaciones preparatorias fuera del acuerdo, según la interpretación del Ministerio Público” sino solo investigaciones preliminares. ¿Es serio y responsable basarse solo en una simple búsqueda en el sistema de consulta del equipo especial?, se interrogan en la Fiscalía, con mayor razón si era de público conocimiento que Odebrecht tenía esa acusación en el expediente de La Centralita
desde hace meses.

Finamente, para responder una cuestión tan trascendente que es entregarle a Odebrecht 524 millones de soles, se supone que para hacer un informe como el que hizo Vela a favor del desembolso de esa millonaria suma, mínimamente se tenía que pedir informes a las fiscalías de todo el país a través de los coordinadores superiores, advierten fuentes que prefieren el anonimato por razones obvias.

Es así como La Centralita, superando las fases de investigación preliminar y preparatoria, ahora pasa a juicio oral, según anunció hace poco el fiscal del caso, Elmer Chirre, quien no necesitó del acuerdo de colaboración eficaz para sentenciar días atrás a los cabecillas de la organización criminal en uno de los expedientes o aristas del caso Áncash: la carretera Chacas-San Luis, con una pena de ocho años y tres meses por el cobro de 2.6 millones de dólares en sobornos.

Recordemos que La Centralita se empieza a investigar cuando se descubre un centro de operaciones mediáticas y políticas de la organización criminal liderada por Álvarez, quien apuntaló -en favor de la transnacional del delito- la carretera Chacas-San Luis por unos 400 millones de soles, recuerda la legisladora Yeni Vilcatoma (FP), quien fue la procuradora de este caso cuando aún laboraba en Áncash. Y se hizo escándalo cuando se descubre que allí se coordinaban acciones de sabotaje, chuponeo telefónico y la implicancia en sucesos como el asesinato de Ezequiel Nolasco, opositor de “La Bestia” (César Álvarez) por los años 2013-2014.

49 ENCAUSADOS

Es en este contexto que un Despacho Supranacional de la Judicatura, de acuerdo a documentos a los que EXPRESO tuvo acceso, formuló un requerimiento de acusación a los procesados en calidad de autores y coautores del delito contra la tranquilidad pública-asociación ilícita para delinquir, contra el orden socioeconómico (lavado de activos). Asimismo contra la administración pública (colusión agrava da, peculado y violencia contra la autoridad para impedir el ejerccio de sus funciones) y contra la administración de justicia en las modalidades de encubrimiento real, en agravio de la sociedad y del Estado peruano.

Son nueve ciudadanos que encabezan el requerimiento de acusación en el caso Centralita, y entre ellos resaltan los nombres del abogado de Alejandro Toledo, Heriberto Benítez Rivas, y del encarcelado Martín Belaunde Lossio, preso actualmente por casos de corrupción en el gobierno de Ollanta Humala y al parecer -según versiones creíbles-, acogido a la colaboración eficaz. El excongresista Benítez Rivas debe responder por los delitos de asociación ilícita para delinquir en calidad de coautor en agravio del Estado; por encubrimiento real como autor, y por violencia y resistencia a la autoridad también como autor. Sobre Belaunde pesan las incriminaciones de asociación ilícita para delinquir, como coautor en agravio de la sociedad, y por lavado de activos (coautor). Julinho Víctor Aguirre Soto sería coautor en el ilícito de asociación ilícita para delinquir; Ángel Javier Álvarez Aguilar por el mismo presunto delito, más lavado de activos como autor.

Por peculado, que es malversación de recursos públicos, está procesado César Joaquín Álvarez Aguilar, además por asociación ilícita para delinquir y lavado de activos como coautor, y violencia contra la autoridad para impedir el ejercicio de sus funciones y colusión, ambos en calidad de autores. Luis Fernando Arroyo Guevara también estaría incurso en la recurrente “asociación ilícita” como coautor, al igual que Luis Humberto Arroyo, quien además carga el presunto delito de cómplice primario en colusión en agravio del Estado. Otra encausada por “asociación ilícita” es Milagros Maritza Asián Barahona, mientras que Jorge Luis Barreto Burgos debe responder por el delito de colusión (cómplice primario). En cuanto a las personas jurídicas destaca la constructora Norberto Odebrecht S.A. Sucursal Perú, y le siguen Ilios Producciones (gerenciado por el hermano de Nadine Heredia), Nueva Corporación Norte EIRL y A&E Áncash Telecomunicaciones EIRL. En total son 49 ciudadanos los acusados por los delitos antes citados, según el requerimiento judicial y varias empresas con Odebrecht a la cabeza.

APARATO MAFIOSO

Toda esa relación de persnas naturales y jurídicas, según el parágrafo 688 del escrito, han estado integradas o vinculadas “al pertenecer a algún aparato, así como cumpliendo distintos roles en el marco del favorecimiento mediante actos  de peculado, colusión, lavado de activos, violencia contra autoridad para evitar el ejercicio de sus funciones y encubrimiento real de la organización criminal”. Las mismas empresas antes citadas, Odebrecht, Ilios Producciones, Nueva Corporación del Norte y A&E Áncash Telecomuniciones HTV 27, fueron instrumentalizadas, añade, por la organización criminal.

Los magistrados y procuradores del caso hicieron una investigación prolija de la división de roles de cada cual o sus funciones. En cuanto a las personas jurídicas, Odebrecht, al parecer sería el financista de la actividad mediática y política ilegal a través de La Centralita, y, en cuanto a las personas naturales, los tres primeros responsables son César Álvarez Aguilar y su hermano Ángel Javier Álvarez Aguilar, seguido del periodista Julinho Víctor Aguirre Soto, el enlace de la mafia en Lima.

El exgobernador es considerado el “líder de la organización criminal al constituirla e integrarla”. Agrega que él “dirigió el aparato central, encargándose de planificar, decidir y dirigir las diversas actividades que desarrollaron los aparatos de apoyo a la organización criminal, así como los roles y funciones que cada integrante debía ejecutar”. Esto, aparte de participar en acuerdos colusorios con empresarios, “a fin de entregarles o facilitarles la buena pro de licitaciones a cargo del Gobierno Regional de Áncash o sus Unidades Ejecutoras, a cambio de beneficios económicos”. Su hermano Ángel Javier tuvo un rol clave en la conducción, de facto, del canal 27 de Huaraz a partir de 2010, a través de la empresa A&E Áncash Telecomunicaciones EIRL y adquirió equipos con dinero de procedencia ilícita.

Era todo un aparato mafioso de prensa y comunicaciones, con participación de los congresistas Heriberto Benítez y Víctor Crisólogo, cuyo centro de operaciones era La Centralita, que funcionaba en uno de los ambientes sórdidos de la convulsionada ciudad de Chimbote.

(Fuente www.expreso.com.pe)