Punto de Encuentro

Michelle Bachelet rechaza las denuncias que la vinculan con la causa Lava Jato

La ex presidenta chilena negó haber recibido fondos de la constructora brasileña OAS para su campaña electoral en 2013, como denunció un “arrepentido”.

La ex presidenta de Chile Michelle Bachelet ha negado este martes haber mantenido "vínculos" con OAS, una de las empresas investigadas en Brasil en el caso Lava Jato por pago de sobornos a cambio de contratos públicos, un día después de que un ex presidente de la constructora afirmara haber financiado su campaña electoral en 2013 por mediación del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Léo Pinheiro, encarcelado desde 2016 en el marco de la mega causa anti corrupción Lava Jato, hizo estas revelaciones en el marco de las negociaciones con las autoridades judiciales de Brasil para llegar a un nuevo acuerdo de delación. Ya fue el principal acusador de Lula en el caso del tríplex de lujo por el que el líder izquierdista purga una condena de nueve años.

"Mi verdad es la misma de siempre. Yo nunca he tenido nunca vínculos con OAS", aseguró Bachelet, según informó la cadena de televisión chilena TVN.

"La verdad es que me parece tan extraño que él (Pinheiro), después de haber tenido la oportunidad de hablar con la fiscal (Ximena) Chong -que indaga el caso de OAS en Chile-, si es que había algún antecedente para haberlo entregado, ahora aparezca esta información sobre temas que son bastante especulativos", agregó la ahora Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En este sentido, Bachelet hizo referencia al caso del puente Chacao, antes de agregar que la obra "fue adjudicada en el gobierno del presidente (Sebastián) Piñera".

"Obviamente se hará todo lo que se tenga que hacer, pero yo tengo una sola verdad que es la que he dicho desde el comienzo", reiteró la ex presidenta.

Por último, cuando le preguntaron si esta supuesta financiación podría haber sido entregada sin su conocimiento, respondió: "Estamos a un nivel de especulación y no voy a hacer otra. No voy a hacer especulaciones porque me parece que no es necesario".

En 2017, OAS fue objeto de una investigación en Chile y Bachelet ya negó entonces cualquier irregularidad en su campaña electoral, asegurando que la financiación había sido del todo legal.

La justicia chilena inició una investigación sobre supuestos aportes irregulares a Bachelet, a Marco Enríquez Ominami -candidato presidencial de centroizquierda en las elecciones de 2009- y a varios políticos. Algunas causas llegaron a condenas en libertad pactadas. El caso de Enríquez Ominami sigue activo y el de la ex mandataria está en suspenso a la espera de más información.

Según el borrador del acuerdo de delación de Pinheiro, al que han tenido acceso el portal de noticias The Intercept Brasil y el diario Folha de Sao Paulo, Lula ejerció de intermediario de OAS con los gobiernos de Chile y Costa Rica y se sirvió de ella para mejorar la relación con el gobierno de Evo Morales en Bolivia.

En el caso de Chile, en 2013, cuando OAS intentaba asentarse en la nación sudamericana, consiguió formar parte de un consorcio al que se le había adjudicado la construcción de un puente. OAS temía perder el contrato con la llegada de Bachelet a la Presidencia en 2014 y así se lo trasladó a Lula, que dejó el Palacio de Planalto en 2010 y tenía previsto viajar a suelo chileno para dar una conferencia.

De acuerdo con Pinheiro, Lula habló con el ex presidente chileno Ricardo Lagos, miembro del Partido Socialista de Bachelet, que le garantizó que el consorcio de OAS conservaría el proyecto. A continuación, Lula pidió dinero a OAS para la campaña electoral de Bachelet. Le entregó 101,6 millones de pesos chilenos (unos 140.000 dólares) una vez cerrada la campaña.

En Costra Rica, OAS contrató a Lula en 2011 por 200.000 dólares para una conferencia y facilitó un encuentro entre Pinheiro y el expresidente costarricense Óscar Arias. También hubo una reunión con la también ex presidenta costarricense Laura Chinchilla para que OAS consiguiera contratos públicos, alguno de los cuales se concretó, de acuerdo con el antiguo ejecutivo.

En Bolivia, Lula habría pedido a OAS que asumiera un proyecto problemático que no le reportaría beneficio para evitar "riesgos diplomáticos" con el gobierno de Morales. Como contrapartida, el mandatario boliviano estaría dispuesto a "compensar económicamente a la empresa adjudicando otro contrato", reza la propuesta de delación.

(Fuente www.clarin.com)