“Si no hay un acuerdo político el diálogo no servirá de nada”

“Si no hay un acuerdo político el diálogo no servirá de nada”

 

Jaime De Althaus analiza la coyuntura en exclusiva para expreso

Si los temas se van a llevar al Acuerdo Nacional, “no existe una voluntad de parte del Presidente de la República de llegar a un acuerdo con Keiko Fujimori”, afirma.

La propuesta de la conversación por parte de la lideresa de la oposición también obedece a la insurgencia de Kenji Fujimori en Fuerza Popular, sostiene destacado periodista.

-¿Qué la parece la respuesta del presidente Pedro Pablo Kuczynski a la propuesta de dialogar por parte de Keiko Fujimori?

La carta enviada por Keiko Fujimori ha sido una muy buena noticia. En realidad, el presidente Kuczynski debió tomar la iniciativa, había cierto clamor para que él invitara a Keiko, pero demoró y la iniciativa la tomó ella. Claro que la tomó un poco presionada por la insurgencia de Kenji Fujimori dentro del partido Fuerza Popular. Ante la eventualidad de que fuera creciendo la posibilidad de acercamiento entre Kenji y PPK. Pero sea cual fuere la razón, resulta muy positivo para el país que se haya tomado esa iniciativa para establecer un diálogo y llegar a un acuerdo político. Eso inmediatamente mejora el ambiente nacional, crea condiciones mucho más propicias para el desarrollo económico, etc. Pero lamentablemente la respuesta de PPK, si bien ha tenido de positivo invitarla a Palacio, es una manera de evitar llegar a un acuerdo político porque le dice en buena cuenta que ‘luego de la reunión me gustaría llevar los temas tratados al Acuerdo Nacional (AN)’. Es decir, él está diciendo dos cosas ahí, una que sería solo una reunión en la que trataría algunos temas, pero ya sabemos que el AN es un ritual que no llega a conclusiones concretas, porque ahí participan partidos y organizaciones de la sociedad civil y los acuerdos se alcanzan por consenso o unanimidad; si no, no se alcanzan. De tal manera que llevar estos temas al AN significa no llegar a ningún acuerdo; entonces, digamos, lo que valdría advertir es que no existe una voluntad política de parte del Presidente de la República de llegar a un acuerdo político. Vamos a ver cómo reacciona Keiko frente a eso. Si acepta los términos planteados por PPK, significaría que ella tampoco estaría con la voluntad de llegar a un acuerdo político. Si no hay un acuerdo político de nada serviría el diálogo.

-¿Y qué le parece el hecho de que PPK haya aceptado el diálogo pero sin la intervención de Luis Bedoya Reyes?

Bueno, en realidad en estricto sentido no es necesaria la presencia de don Luis Bedoya Reyes, aunque sería conveniente, no como mediador –porque en realidad no sé si Keiko lo haya planteado así–, más bien sería como testigo o como observador que quizá pueda aportar algunas ideas. Su presencia sería positiva para darle a ese diálogo un carácter real, y evitar que sea simplemente una obra de teatro montada para la tribuna. O para la foto. A mí me parece un error rechazar su presencia, no dañaba a nadie, sino al contrario.

-Usted cree entonces que la iniciativa de Keiko obedece en parte a la insurgencia de su hermano Kenji en Fuerza Popular…

Esta iniciativa de Keiko Fujimori de plantear una reunión, que hay que aplaudir, ha sido motivada en parte por esta insurgencia de Kenji Fujimori al interior de Fuerza Popular, que ha llegado a pedir la reestructuración del partido en vista de las dos derrotas electorales en la carrera presidencial [de Keiko Fujimori]. Lo que significaría la salida de los asesores Ana Vega y Pier Figari, entre otras personas que puedan estar rodeando a Keiko y que no salen a la luz pública. Por ello lo han pasado a disciplina, no sé en qué va a terminar eso, pero me parece un error que pasen a disciplina al hijo de Alberto Fujimori por expresar públicamente un punto de vista respecto de lo que está ocurriendo dentro del partido. En fin, esto sucede ante el protagonismo creciente de Kenji Fujimori y ante la posibilidad de que se convierta él en un interlocutor del Presidente de la República, precisamente en el tema del indulto y otros asuntos. Kenji Fujimori ha hecho una propuesta de desarrollo nacional que fue publicada en el diario EXPRESO, basada en el desarrollo forestal, en la siembra y cosecha de agua e infiltración de toda la sierra, desarrollo de la tecnificación de riego, y que es una propuesta interesante que, incluso, se la ha ofrecido al Gobierno. Pues Kenji está jugando un partido diferente buscando la cooperación, la colaboración con el Gobierno. De modo que es lógico que al Ejecutivo le interese más bien conversar con Kenji Fujimori, que está en actitud más cooperante y menos opositora, digámoslo así. Entonces, ante la posibilidad de que esa corriente vaya creciendo, Keiko responde ofreciéndole al presidente PPK una reunión para discutir temas vinculados a la gobernabilidad. Repito, si esta es la motivación, no importa, el hecho es que es bueno que Keiko Fujimori haya tomado esta iniciativa que espero se concrete realmente en un acuerdo político y no sirva simplemente para distraer a la opinión pública.

-¿El diálogo propuesto por Keiko a PPK no tendría el interés oculto de negociar el indulto para Alberto Fujimori?

No creo que ella esté pensando en eso. Pienso que la iniciativa de plantear un diálogo sobre temas de gobernabilidad es la alternativa al tema del indulto. Quien está planteando el asunto del indulto es sobre todo Kenji Fujimori y, claro, aquí podría haber una explicación para el tipo de respuesta que ha dado el presidente PPK. Y es que en esa suerte de tratar de no alcanzar un acuerdo político con Fuerza Popular, el Presidente esté pensando efectivamente en la posibilidad de dar un indulto a Alberto Fujimori, para establecer de esa manera una relación de colaboración con Kenji y con Alberto Fujimori, una vez que esté en libertad, en la idea estratégica de ir dividiendo Fuerza Popular, de modo tal que esta no siga intransigente en la labor de oposición. Es una estrategia algo maquiavélica, habría que decirlo, pero que es una posibilidad que puede estar desarrollándose.

-¿Qué pasaría si se le concede la gracia presidencial a Alberto Fujimori? ¿Se detendría la intransigencia entre el Legislativo y el Ejecutivo?

Yo creo que tendría un efecto benéfico en la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo, sin duda. Las actitudes beligerantes que existen en la bancada de Fuerza Popular hacia el Gobierno podrían atemperarse, por lo menos por un tiempo. El asunto es aprovechar ese tiempo para llegar o alcanzar un acuerdo político. Acá lo fundamental es un acuerdo político, no se trata simplemente de indultar a Alberto Fujimori como un medio para apaciguar. Ese apaciguamiento duraría un tiempo, digamos, unos meses, pero luego, si no se alcanza un acuerdo político, que es fundamental para el país, entonces recaeríamos en lo mismo. Salvo que Alberto Fujimori vaya a alcanzar una influencia creciente en la propia bancada a través de su hijo Kenji, en cuyo caso ahí sí podría ayudar, en la medida en que coopere para alcanzar un acuerdo político y, a su vez, construir una relación completamente diferente.

-¿Considera que en Fuerza Popular cometen un error al someter a disciplina al hijo del líder histórico del fujimorismo, sabiendo que fue el parlamentario de mayor votación?

Kenji es un político popular. Efectivamente ha sido el congresista más votado. La gente de alguna manera lo quiere, y sobre todo los fujimoristas. Entonces, políticamente para el fujimorismo es un error someterlo a disciplina, más aún si es que esto deriva en una ruptura de Fuerza Popular y un apartamiento de Kenji Fujimori, cosa que no creo que ocurra. No creo que Kenji tenga el objetivo cercano de ser candidato a la Presidencia el 2021, ni tampoco creo que quiera salirse de Fuerza Popular. Lo que él quiere es conseguir la libertad de su padre. Esa es su gran causa. Y de paso, está desarrollando un conjunto de posiciones muy interesantes dentro de Fuerza Popular, eventualmente distintas a la corriente mayoritaria, en los temas de libertad de prensa, de LGTB, de igualdad de género y en temas institucionales, donde él está planteando la bicameralidad en el Poder Legislativo. Tema este en el que tiene absolutamente toda la razón para mejorar la seguridad jurídica y está demostrando que es una persona articulada, inteligente, contra el prejuicio que sobre él existía, digamos, eso es lo interesante. Entonces, Kenji Fujimori está cobrando cierta estatura política que antes no tenía.

-Ante la eventualidad de que exista una real voluntad de ambas partes de llegar a un acuerdo político…

Ojalá no estemos ante un juego de apariencias. Eso francamente habría que denunciarlo, porque no es posible y sería la segunda vez que se desaproveche una valiosa oportunidad para alcanzar un diálogo de verdad que llegue a un acuerdo político sobre los puntos para los próximos cuatro años de gobierno, vale decir reformas que habría que desarrollar, etc. El país necesita eso para llegar al Bicentenario como un país fuerte. En la primera reunión auspiciada por el cardenal Juan Luis Cipriani, el presidente PPK no planteó ninguna agenda, ni siquiera llevó puntos, porque no existía un interés de llegar a un acuerdo político y tampoco lo hizo Keiko Fujimori. Entonces, me parecería que el acuerdo que hay entre los dos era el de no llegar a ningún acuerdo.

-¿Cree usted que el presidente Kuczynski debe nombrar a un nuevo premier de perfil eminentemente político como propone José Barba?

Tiene toda la razón en eso Pepe Barba, porque la tarea del Ministerio de Economía es absorbente, y el ministro Fernando Zavala puede dar mucho en ese terreno. Se necesita que el presidente del Consejo de Ministros efectivamente tenga un perfil político y sea capaz, de un lado, de llevar la relación con todas las regiones, encarar los conflictos sociales, pero sobre todo llevar la relación con el Congreso, con las fuerzas políticas, coordinar con el Ejecutivo, y debería tener un perfil no solo político, pero comprendiendo la necesidad y conocimiento de las reformas que hay que llevar adelante. Porque de lo que se trata es de tener un premier de perfil político capaz de construir los consensos necesarios para sacar adelante las reformas que el país necesita.

-Se dice que el gabinete de PPK está lleno de tecnócratas y no de políticos como debería ser, y que a ello se deberían los yerros cometidos en lo que va del Gobierno…

Sucede que no hay tampoco muchos políticos en la palestra. y los que tenemos no necesariamente son, digamos, grandes políticos. En todo caso, siempre cabe la esperanza de que algún técnico desarrolle habilidades políticas. No se pensaba que el propio Presidente de la República, en vista de que ha sido ministro varias veces y en varios gobiernos, podía desarrollar esas habilidades políticas. Pero lamentablemente no las ha desarrollado y al contrario tiene al parecer una cierta alergia o animadversión a Keiko Fujimori, y que es reciproca por lo visto, porque ella también tiene la huella o todavía sigue respirando por la herida de la derrota electoral. Entonces, ambos están en una situación que los lleva a la posibilidad de que se desaproveche esta oportunidad de llegar a un acuerdo político.

Ahora se trata de reformar la Contraloría

-¿Qué le parece la remoción del contralor Édgar Alarcón por parte del Congreso?

Felizmente ya fue removido este contralor. Recuerdo que yo escribí un artículo en el diario El Comercio que decía “El Contralor debe ser cesado”, porque me parecía un peligro público para el país y en realidad ha ocasionado mucho daño y me parece muy bien que haya sido removido. Pero la tarea no queda ahí solamente. Se trata no solo de nombrar un nuevo contralor de primer nivel sino de reformar la Contraloría. Eso debería ser materia de acuerdo político. O por lo menos de discusión o debate acerca de qué tipo de Contraloría queremos. El Ejecutivo debe proponer las personas idóneas y el Legislativo ratificarla. Pero esto debe darse en el contexto de una discusión mayor, acerca de cuál debe ser la verdadera función de la Contraloría, qué tipo de Contraloría queremos, no la que tenemos ahora que, en realidad, más allá que el contralor no ha ayudado en nada a prevenir la corrupción, más bien ha ayudado a inhibir a los funcionarios a tomar decisiones. Ha servido para denunciar a funcionarios honestos pero no así para denunciar a los corruptos. Entonces, la Contraloría juega un papel negativo, es una traba al funcionamiento de la administración pública. Tenemos que cambiar de concepción.

-¿Es un error del presidente Kuczynski persistir en el caso Chinchero, que ha generado un cisma político y muchas fracturas en el Estado?

Digamos que la responsabilidad principal está en los propios ministros, porque Vizcarra no tenía por qué someter su destino al informe de Contraloría. Si realmente creía que la adenda era mejor que el contrato original, pues hubiera defendido la adenda. Yo hubiera defendido la decisión del Gobierno de avanzar con la adenda. Pero al someterse a la decisión que tomó la Contraloría cavó su propia tumba. La Contraloría terminó sacando un informe técnicamente muy deleznable que concluyó que la adenda significaba un perjuicio de 40 millones de dólares en comparación al contrato original, lo que es absolutamente falso. En el contrato original y, en la práctica, la tasa de interés iba a ser del 22 % al año. Más perjudicial que eso es imposible. Allí hubo un error que Dios sabe qué motivaciones tendría la Contraloría o una falla técnica tremenda. Yo creo más bien que el Gobierno debió insistir en la adenda. Ahora, resolver este problema va a costar más que los famosos 40 millones que decía Contraloría que iba a perder el Estado con la adenda. Ahora va a costar mucho más y se va a demorar más el tema. Es decir, hemos perdido todos con este asunto.

ROBERTO SÁNCHEZ REYES

roberttosanchez7@gmail.com

(Fuente www.expreso.com.pe)