Corte IDH demanda investigar violación a detenida pero no anula la sentencia

Corte IDH demanda investigar violación a detenida pero no anula la sentencia

(Fuente: Diario La República)

La terrorista Gladys Carol Espinoza Gonzales permanecerá en prisión. Eso sí, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH) ordenó al Perú que investigue las torturas y violación sexual de que fue objeto al ser detenida por agentes de la División de Secuestros de la Policía Nacional, el 17 de abril de 1993, por pertenener al MRTA.

Espinoza Gonzales cumple una condena de 25 años de cárcel, por pertenecer a las fuerzas especiales del MRTA que realizaron una serie de secuestros en Lima y el interior del país el año 1993 para financiar la referida agrupación terrorista.

Secuestros

Junto a ella, fue detenido Rafael Edwin Salgado Castillo, supuesto negociador del MRTA, muerto a causa del operativo, en circunstancias aún no esclarecidas. De acuerdo con Espinoza Gonzales, ambos fueron torturados.

La sentencia de la Corte IDH demanda investigar las torturas sufridas por Gladys Espinoza, dadas las innumerables pruebas presentadas, incluso de la misma policía, que acreditan las lesiones sufridas.

La Corte IDH no anula la condena en contra de Espinoza  y en varios pasajes de la exposición de motivos deja en claro  que el MRTA fue uno de los actores armados de la situación de violencia que vivió el Perú, en las décadas de los años 80 y 90, así como destaca el impacto negativo que tuvo en la sociedad la toma de rehenes y secuestros que hizo con fines políticos o económicos.

"El MRTA realizó secuestros de periodistas y empresarios para obtener por su rescate importantes sumas de dinero, Durante su cautiverio, los secuestrados permanecían ocultos en las llamadas "carceles del pueblo" (espacios de reducidas dimensiones e insalubres), indica la Corte IDH.

Torturas

Sin embargo, añade que durante ese mismo tiempo se produjeron actos de tortura y tratos o penas crueles, y de violencia sexual contra hombre y mujeres, con el objeto de obtener información o humillarlo, por parte de funcionarios del Estado, que es necesario investigar.

Entre estos hechos, dice, está lo sucedido en la detención de Gladys Espinoza. Además, se señala que las denuncias de Espinoza sobre lo sucedido entonces no fueron escuchadas por su condición de mujer.

"Ese contexto generalizado de violencia sexual estuvo enmarcado en un contexto de amplia discriminación contra la mujer, a la que consideraba vulnerable y cuyo cuerpo era utilizado por el perpetrador sin tener un motivo aparente o vinculado estrictamente al conflicto, precisa la Corte.

Las pruebas

De acuerdo con la Corte IDH, Gladys Espinoza fue detenida por agentes policiales antisecuestros, el 17 de abril, en el marco de las investigaciones del secuestro del empresario Antonio Furukawa, producido el 1° de febrero de 1993.

Sin embargo, su captura recién se registró oficialmente el 19  de abril, sin indicarse la causa y quién la realizó, en tanto que recién pasó a disposición de un juez militar en junio de 1993, unos ocho días después de su detención.

Pero para la Corte son relevantes dos hechos: primero, Espinoza denunció los actos de tortura y ataque sexual de que fue objeto, desde sus primera declaraciones en 1993 hasta el 2005, sin que se haya investigado nada de lo que dijo.

Luego, un  certificado médico emitido por peritos de Criminalística de la Policía Nacional el 18 de abril de 1993, es decir, 24 horas después de su detención, que deja constancias de diversas lesiones sufridas en los brazos y cuero cabelludo, que tienen relación con su relato de los hechos.

Además, el 26 de abril y 18 de mayo de 1993, por  médicos de la policía y el Instituto de Medicina Legal, que reportan nuevas lesiones sufridas por Espinoza, distintas a las reportadas en el examen del 18 de abril.

Sentencia

En el examen del 18 de mayo, los médicos dejaron constancia de que Espinoza presentaba "signo contranatura reciente y ano con desgarro" que son compatibles con lo que ella refiere le sucedió luego de su detención.

Exámenes psicológicos y médicos realizados años después, el 2004, concluyen que las diversas cicatrices que Espinoza presenta en el cuerpo pueden haber sido causadas por muy pocas cosas, distintas a los hechos por ella descritos.

 Esto es lo que la Corte IDH pide al Estado que repare, por un lado realizando una exhaustiva investigación y estableciendo protocolos para evitar violaciones sexuales durante una detención. También se le otorga una reparación económica para ella, su madre y un hermano.

San Martín aclara posición

- El juez supremo César San Martín Castro, presidente del tribunal que condenó por terrorismo a Gladys Espinoza a 25 años de prisión, aclaró que el fallo de la Corte IDH no pide sancionar a los jueces civiles o militares que investigaron y juzgaron a la referida terrorista.

- Algunos medios han interpretado que los magistrados también deberían ser sancionados por no escuchar las denuncias de Espinoza, pero la sentencia de la Corte no dice nada de eso. La Corte sí critica que los jueces hayan rechazado la versión de la detenida, dice, por una cuestión de género, es decir, solo porque se trataba de una mujer.

- San Martín aclaró que no se descartó su alegación por una cuestión de género, sino por falta de pruebas objetivas de la existencia de una real violación sexual. Para los jueces peruanos la única prueba de la violación es un peritaje psiquiátrico realizado el año 2004.