EE.UU. estudia imponer un embargo total a Pyongyang

EE.UU. estudia imponer un embargo total a Pyongyang

«Presidente, ¿van a atacar a Corea del Norte?», pregunta el periodista. «Veremos», responde escuetamente Donald Trump. La escena se produjo ayer al término del oficio religioso al que el inquilino de la Casa Blanca y la Primera Dama, Melania, acudieron en una soleada mañana en Washington.

El presidente se disponía a reunir poco después a su Consejo de Seguridad Nacional para estudiar posibles medidas de respuesta al mayor desafío protagonizado por el régimen de Kim Jong-un en los últimos tiempos. La prueba nuclear de Pyongyang, aparentemente exitosa, se acumulaba como lluvia sobre mojado al reciente lanzamiento al mar de un misil intercontinental, por encima de territorio japonés, que fue condenado unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU.

La reacción estadounidense de ayer, menos ruidosa y amenazante que en ocasiones anteriores, deja sin embargo abiertas todas las posibilidades, incluida una respuesta militar. En cambio, el presidente desveló en su cuenta de Twitter la posibilidad de imponer un embargo comercial: «Que ningún país pueda hacer negocio alguno con Corea del Norte». Se completaría el paso dado en la ONU con las últimas sanciones, que prohíben el comercio con Pyongyang de los productos que más exporta: marisco, pescado, carbón, hierro y plomo.

Trump volvió a emplear los tuits para rechazar la provocación del régimen de Corea del Norte, país al que tachó de «canalla», al tiempo que advirtió que su prueba nuclear constituye una «amenaza y un acto de hostilidad contra Estados Unidos».

Más tarde, como avanzó también en la red social, y confirmó su secretaria de prensa, Sarah Huckabee, el presidente reunió a su Consejo de Seguridad Nacional, donde estaban presentes, entre otros, el jefe del Pentágono, el general Mattis, y John Kelly. Su alusión expresa a su jefe de gabinete y también general pretendía responder a las informaciones publicadas el fin de semana que relataban la distancia entre ambos. Al parecer, Trump aprovecha momentos en que Kelly no se encuentra cerca para llamar al destituido Steve Bannon, que el general considera de influencia nociva para el presidente.

Críticas a China

Durante las primeras horas que siguieron a la nueva prueba nuclear de Corea del Norte, Trump tampoco ahorró críticas a otros países. Como China, a la que acostumbra a cuestionar por su inacción para frenar a Pyongyang, a pesar de su conocida influencia en el régimen dictatorial. Esta vez el presidente tuiteó que las acciones del país norcoreano «suponen también una amenaza y una vergüenza para China, que está intentando ayudar pero con poco éxito».

De la arremetida del presidente norteamericano no se libró ni Corea del Sur, que además de ser la principal víctima de las amenazas de su eterno enemigo del norte, es uno de los mejores aliados de Estados Unidos en Asia. En su tuit, Trump se refirió al Gobierno de Seúl con un tono de reproche: «Corea del Sur está descubriendo, como yo les he dicho, que sus conversaciones de apaciguamiento con Corea del Norte no funcionarán». Y terminó el mensaje con esta frase concluyente: «¡Ellos sólo entienden una cosa!».

Europa pide más sanciones

Pese a la lejanía del conflicto, los principales países europeos mostraron su preocupación por lo que pueda suceder en el Paralelo 38.

El presidente francés, Emmanuel Macron, mantuvo sendas conversaciones con la canciller alemana Angela Merkel y con el primer ministro italiano Paolo Gentiloni en las que han coincidido en la necesidad de que la Unión Europea dicte nuevas y contundentes sanciones contra el régimen de Pyongyang.

Naciones Unidas ha hablado en boca de Lassina Zerbo, de la Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO), para quien «constituye una quiebra de la norma universalmente aceptada en contra de las pruebas nucleares».

(Fuente www.abc.es)