El jefe de la Casa Blanca teme ahora los efectos del Brexit

El jefe de la Casa Blanca teme ahora los efectos del Brexit

 

La primera reunión de Donald Trump con los dirigentes de la Unión Europea puede considerarse un éxito porque se ha podido celebrar en la primera salida al exterior del nuevo presidente norteamericano. Pero en realidad ha sido poco fructífera teniendo en cuenta el peso de las diferencias que han aparecido entre en relación con Rusia, el comercio y el cambio climático, todos ellos temas de gran peso específico en las relaciones transatlánticas. Trump ha llegado a Bruselas prácticamente con las mismas ideas que lució en la campaña electoral y, según sus propias palabras, lo único que le preocupa son las repercusiones negativas que puede tener el Brexit para el empleo en Estados Unidos. Un cambio significativo, ya que hasta ahora Trump era un entusiasta defensor del Brexit.

Esa ha sido, según fuentes europeas, la principal preocupación de Trump en su reunión con los presidentes del Consejo, Donald Tusk, y de la Comisión, Jean-Claude Juncker. En una segunda parte se unieron el del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, y la alta representante para la política exterior, Federica Mogherini, algo que probablemente no ayudó a clarificar la idea que el presidente norteamericano se hace de la UE.

Indefinición

Tampoco por parte europeo se han entendido bien todas las posiciones de Trump, que no hizo declaraciones sobre su encuentro con los líderes comunitarios. «No estoy seguro al 100 por ciento de que hoy podamos decir que tenemos una opinión común sobre Rusia, aunque en cuanto al conflicto en Ucrania parece que estamos en la misma línea», dijo Tusk para quien el ambiente «amistoso y constructivo» no sirvió para avanzar en los temas «abiertos, como el clima y el comercio». La nueva Administración no ha nombrado todavía a un embajador ante la UE ni ha decidido qué hará con las negociaciones del tratado de libre comercio o con los compromisos que EE.UU. adquirió en el acuerdo de París contra el cambio climático.

 

A modo de remiendo, de la reunión salió el compromiso de crear «grupos de trabajo» para llevar acciones conjuntas contra las prácticas comerciales abusivas, que es una de las principal preocupaciones de Trump. También estuvieron de acuerdo con la línea política en Corea del Norte y, por supuesto, en la lucha contra el terrorismo.

Sin embargo, esa cordialidad no puede ocultar el hecho de que las relaciones siguen siendo complejas debido a esa indefinición en Washington. El Gobierno belga se ha encontrado dificultades inesperadas a la hora de preparar esta visita, teniendo en cuenta que en ocasiones enviaban dos interlocutores para reunirse con una delegación de más de una docena de representantes norteamericanos, ninguno de los cuales con instrucciones o potestades precisas.