May viaja a Bruselas tras su humillante derrota en el Parlamento

May viaja a Bruselas tras su humillante derrota en el Parlamento

Los rebeldes, liderados por el exfiscal general del Estado Dominic Grieve, apoyados por toda la oposición, infligieron un duro golpe a la «premier», haciendo aún más difícil las negociaciones con la UE.

Nunca le había venido tan bien viajar a Bruselas a Theresa May como hoy. La cumbre europea que comienza allí y donde se dará luz verde para pasar a la segunda fase en las negociaciones del Brexit hace que la primera ministra esté lejos de Reino Unido en plena humillación por la derrota parlamentaria sufrida ayer en la Cámara de los Comunes.

La premier vio como el Parlamento recuperaba los poderes para decidir sobre el texto final del Brexit antes de firmar el acuerdo con Bruselas. Algo que May quería evitar a toda costa para llevar a cabo su plan. Esto ocasiona ahora que, según los analistas, no haya otro escenario posible que un Brexit blando, algo que los más brexiter del Gobierno no quieren ni ver.

Pero los 11 diputados conservadores que se rebelaron contra las ordenes de la primera ministra y votaron a favor de una enmienda que obliga al Gobierno británico a pasar por el escrutinio parlamentario han hecho mostrar de nuevo la debilidad de una May otra vez en horas bajas.

Estos rebeldes, liderados por el exfiscal general del Estado Dominic Grieve, y entre los que se encuentran destacados miembros “tories” como Anna Soubry, Nicky Morgan o Stephen Hammond, apoyados por toda la oposición infligieron una derrota humillante que hacen ahora más difícil las negociaciones con la UE.

Por ahora, ya ha acarreado consecuencias para algunos de ellos, por ejemplo, nada más conocerse el resultado de la votación el partido conservador apartaba de su puesto de vicepresidente «tory» a Stephen Hammond. Todo después de que apoyase la medida propuesta por el europeísta Dominic Grieve que, en su discurso de ayer por la tarde defendía su postura «esta es la única vez que me he rebelado contra el partido en 20 años, y lo hago por sentido del deber, para evitar el caos constitucional que supondría la aprobación de la Ley del Brexit en su estado actual».

La fecha de salida definitiva, a cuestión

Tras esta derrota, el Gobierno de May ya se está planteando echar para atrás antes de que se someta a votación otra de las medidas más controvertidas que quería llevar a cabo: la de fijar por escrito, por ley, la fecha de salida definitiva de la UE. La primera ministra anunció hace unas semanas que sería el 29 de marzo de 2019 a as 23:00 horas y su propósito era dejarlo atado para no demorar más el Brexit, en un claro guiño al ala más euroescéptica de su partido. Los diputados rebeldes ya han amenazado con volver a votar en contra del Ejecutivo y antes de sufrir otra humillación May se lo estaría replanteando.

Allá por junio, cuando perdió la mayoría absoluta, ya se vislumbraba que la recién reelegida «premier» iba a tener problemas como el de ayer para sacar adelante leyes comprometidas, ya que necesita el apoyo del DUP y se expone a este tipo de rebeliones. Ahora, se encuentra completamente a merced de la decisión del Parlamento, donde los diputados europeístas conservadores le han puesto contra las cuerdas y parece que no les temblará el pulso para hacerlo de nuevo si es necesario.

(Fuente www.abc.es)