Perú espera reducir a la mitad sus cultivos de coca hacia el 2021

Perú espera reducir a la mitad sus cultivos de coca hacia el 2021

 

Perú, uno de los mayores productores mundiales de hoja de coca, planea reducir a la mitad sus cultivos de esta planta hacia el 2021, informó la presidenta ejecutiva del Consejo Directivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida (Devida), Carmen Masías.

“Se ha aprobado la estrategia nacional de lucha contra las drogas del 2017-2021. Queremos que al 2021 haya una reducción del 50% del espacio cocalero en el Perú”, dijo al término de una sesión del Consejo de Ministros.

Perú redujo sus cultivos de hoja de coca en 6.1% a 40,300 hectáreas en el 2015, según el último informe divulgado por la ONU el año pasado. La mayor parte del producto sigue siendo destinado al narcotráfico. En el 2011 el área de cultivo era de 62,500 hectáreas.

No obstante, Masías corrigió al alza ese cálculo este año, y aseguró que Perú tiene entre 50,000 y 55,000 hectáreas de hoja de coca. “La erradicación de coca es necesaria”, aseguró.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Colombia, Perú y Bolivia, en ese orden, son los tres mayores productores mundiales de hoja de coca, insumo clave para la elaboración de cocaína.

Especialistas consideran que Perú puede producir unas 300 toneladas de cocaína al año.

En Perú, el cultivo y mascado de la ancestral hoja de coca no está penado por ley.

La zona de mayor producción de hoja de coca sigue siendo el Vraem, acrónimo del valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, la mayor franja cocalera de Perú, una zona donde también se cobijan los remanentes de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso.

Según Masías, el 75% de la hoja de coca viene de este sector del país. Es una zona difícil de controlar, principalmente por temas de seguridad.

En el 2015 el Congreso aprobó una ley que faculta a la Fuerza Aérea, como último recurso, interceptar y derribar avionetas del narcotráfico, una labor que antes se realizaba con apoyo de Estados Unidos, pero que en el 2001 se suspendió porque se derribó por error una avioneta con misioneros, donde murieron dos personas.

Otro motivo de preocupación es el ingreso de plantaciones de coca a áreas naturales protegidas, aproximadamente de 135 hectáreas en el 2015, lo que representaba un 23% más que el año previo.