Un amparo por refugio impide la extradición inmediata de Belaunde

Un amparo por refugio impide la extradición inmediata de Belaunde

(Fuente: La República)

El próximo 29 de mayo se cumplirá un año desde que Martín Belaunde Lossio, otrora asesor de campaña del presidente Ollanta Humala, optó por pasar a la clandestinidad luego de la orden de captura dictada en su contra por el caso La Centralita. A casi un año de aquella decisión, la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia admitió ayer la extradición del empresario, para que responda ante la justicia peruana por los presuntos delitos de peculado y asociación ilícita para delinquir.

Esta decisión ha generado dos tipos de reacciones. Por un lado hay quienes se pronuncian a favor del retorno a Perú de Belaunde Lossio. "Esto va a permitir aclarar muchas cosas", aseveró, por ejemplo, el legislador oficialista Víctor Isla.

Desde el otro lado, hay quienes critican al gobierno por no optar por el camino de la expulsión, para que Belaunde responda por el caso La Centralita y el caso Antalsis, pues esto último incluiría investigarlo por el presunto delito de lavado de activos.

 

En esta orilla se encuentra la congresista Marisol Pérez Tello, presidenta de la Comisión Belaunde, quien dijo que hubiera preferido una expulsión, pues eso permitiría al Poder Judicial investigarlo sin  restricción. No obstante, ella adelantó que cuando Belaunde retorne, la comisión que preside irá al penal a interrogarlo.

insiste en su inocencia

En entrevista en el programa No culpes a la noche, Belaunde Lossio insistió en su inocencia y en que es víctima de un juicio político y mediático.

"No me voy a someter a un proceso donde ya estoy sentenciado. La justicia no se basa en palabras, sino en hechos. Los colaboradores han sido presionados por dos fiscales para acusarme. Yo no busco ganar tiempo, busco mi libertad. No voy a ir a la cárcel por una obsesión de la prensa", declaró.

Pese a ello, la ex procuradora de derechos humanos Delia Muñoz precisó las razones jurídicas por las que Belaunde prácticamente vendrá al Perú "con un manto de protección jurídica".

"Al venir con la orden de extradición, se aplica el artículo 13 del Tratado de Extradición entre Perú y Bolivia que específicamente señala que (a Belaunde) no se le puede juzgar por otros delitos que no son los que fueron materia de extradición (La Centralita)", apuntó.

Según Muñoz, el gobierno peruano posteriormente deberá tramitar una nueva solicitud ante Bolivia para investigar a Belaunde por la empresa Antalsis que, según información pública, ganó licitaciones del Estado por cerca de 150 millones de soles, gracias a la supuesta intermediación del ex asesor de Humala.

La abogada Muñoz precisó que el gobierno peruano tiene ahora pasos establecidos para materializar la extradición de Belaunde. "Dentro de 96 horas, la Cancillería tiene que darle a conocer a Bolivia quiénes son las personas que irían a recogerlo; y se señala el lugar y la hora en que van a entregar al extraditado", puntualizó.

 

No obstante, tal procedimiento se cumpliría siempre que no existan otras acciones legales pendientes de resolverse en Bolivia, y precisamente eso podría dilatar el retorno.

Dilaciones y plazo

Jorge Valda, abogado de Belaunde en Bolivia, ha presentado hasta tres acciones legales en distintas instancias, con el propósito de dilatar el retorno del empresario. ¿Cuáles son?

Por un lado hay una demanda ante el Tribunal Constitucional de Bolivia contra todo el procedimiento de extradición.

"Como no se ha resuelto aún, el Tribunal Supremo de Justicia no puede, bajo la comisión de un delito de prevaricato, dictar una determinación contra Belaunde", explicó.

Una segunda medida, considerada la más sólida, tiene que ver con la CONARE, institución que negó en dos instancias la solicitud de refugio de Belaunde; pero una sala penal de La Paz declaró nulas estas resoluciones, con lo que daría la razón al empresario. La CONARE presentó una apelación aún sin resolver. En este caso, podría proceder la figura de la "ejecución diferida", y la extradición se daría tras el pronunciamiento de la justicia boliviana.

Una tercera medida fue la presentación de un comunicado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la que incluye, según el abogado Valda, "las medidas provisionales para que el Estado boliviano no pueda tocar al señor Martín Belaunde Lossio, ni trasladarlo a ninguna parte".

Las demandas ante el Tribunal Constitucional y la CIDH podrían ser superables. Aún así, el Perú está contra el reloj, pues el 21 de mayo vence el plazo de detención domiciliaria de Belaunde Lossio en La Paz. El retorno a la clandestinidad sigue siendo un riesgo.