A veces me pregunto…
Normalmente mi columna está dedicada a temas políticos , pero hoy está dedicada a un tema de actualidad social.
En la actualidad, vivimos días en los que sentimos que el tiempo nos atropella, vivimos a una velocidad, con unos retos y con una gama de información muy diferente a la que vivían nuestros padres a nuestra edad.
Nuestro día a día, está marcado por el emprendimiento, por el trabajo duro, el cumplimiento de metas y por grandes exigencias personales, laborales, educativas y profesionales. Pero es allí, cuando a veces me pregunto , que pasa con los niños y adolescentes de hoy, que han nacido en esta nueva generación, la cual , no juega a la pelota, a las canicas o las muñecas como los hacíamos nosotros ; niños que manejan cualquier aparato electrónico con una facilidad impresionante , manejan todas redes sociales, internet, leen , suman ,multiplican y razonan mucho más temprano de lo que lo hicimos las generaciones pasadas ; y además, son líderes competitivos, desde que entran en su primer grado de colegio. Niños y adolescentes que en su mayoría, no gozan de la misma atención, tiempo y dedicación de los padres , quienes hoy llevamos una vida atropellada por el tiempo y las responsabilidades. Niños y adolescentes que crecen cuidados por el internet y la televisión y, que en muchos casos carecen de tantas cosas fundamentales para los seres humanos como son: amor, valores, fe , respeto.
Así mismo, ellos que son el futuro, se han convertido en precoces consumidores de drogas de todo tipo, narcotraficantes, prostitutas y padres prematuros (adolescentes) viviendo el día a día de sus vidas, sin pensar en su futuro y sin responsabilizarse por su actos .
Creo que los jóvenes debemos voltear la mirada hacia aquellas generaciones que vienen detrás de nosotros de los cuales somos y seremos padres, tíos , profesores ; y atenderlos , escucharlos , enseñarles a valorar las cosas hermosas de la vida, inculcarles responsabilidad, humildad, solidaridad y darles lo más importante y de lo cual creo que carecen tantos: amor verdadero, y a su vez, motivarlos a utilizar todo ese potencial que tienen para hacer de éste , un mundo mejor y más humano.
Recordemos siempre, que los niños son el futuro y en nosotras manos esta sembrar hoy , la semilla para un gran mañana.
@paulinafacchin
Las opiniones expresadas en esta columna son de responsabilidad de quien la firma y no representan necesariamente la posición editorial de Punto de Encuentro.
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