“Deswokización” del discurso de la izquierda estadounidense
Recientemente, el 4 de noviembre se ha cumplido un año de la elección de Zohran Mamdami, perteneciente al sector más radical de izquierda del Partido Demócrata, quien fue elegido como el primer Alcalde musulmán de Nueva York, cuya plataforma política se enfocó en plantear soluciones concretas (populistas, muchas de ellas) a problemas urgentes que sufre la mayoría de neoyorkinos: elevados costos en vivienda, alta inflación en precios de alimentos, medicinas y servicios básicos como salud, transporte y educación. Este fue el primer campanazo de la “deswokización” del discurso progresista e identitario, que durante muchos años predominó dentro “establishment” del Partido Demócrata, tanto en políticos como los presidentes Obama y Biden, como en la ex vicepresidenta Harris. Todos ellos fueron secundados por senadores y congresistas demócratas con una agenda identitaria “woke”: diversidad, equidad, inclusión, y en temas como el “derecho” al aborto, enfoque y cuotas de género.
El Partido Demócrata acaba de recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, ganando las elecciones de medio término el 3 de noviembre, pero con una plataforma política y electoral “deswokizada”, y enfocada en temas reales y cotidianos que sí afectan e interesan a los estadounidenses: inflación, desempleo, política exterior y migración. Todos los candidatos demócratas, incluyendo a los del sector progresista, se alinearon a este nuevo discurso de soluciones concretas a problemas reales, que es mucho más afín al Partido Republicano.
El viraje discursivo del ala progresista del Partido Demócrata, hacia su ala más radical de izquierda, ha generado dos resultados: una victoria electoral e innegable sobre al Partido Republicano y el presidente Trump; y una derrota ideológica / cultural de la corriente “woke” frente al pragmatismo de la nueva corriente demócrata “deswokizada”. Con miras a las elecciones presidenciales de noviembre 2028, queda la incógnita, si es que este alineamiento de las diferentes alas dentro del Partido Demócrata para este 2026, ha sido solo coyuntural y pendular, o significará el predominio del ala más radical con su nuevo discurso “deswokizado” y alejado de posturas identitarias.
Dentro de dos años, en las elecciones presidenciales de noviembre 2028, sabremos si esta victoria resonante de los demócratas fue coyuntural, y además plebiscitaria, sobre la gestión del presidente Trump dentro de un contexto de gran polarización.
Las opiniones expresadas en esta columna son de responsabilidad de quien la firma y no representan necesariamente la posición editorial de Punto de Encuentro.
Más de Marco Acha Albújar
Brasil, el bastión para la izquierda
Marco Acha Albújar
Viraje y realineamiento en el Brasil
Marco Acha Albújar
Realineamiento ideológico con postura anticaviar
Marco Acha Albújar
Escudo de las Américas: “Sin Seguridad, no hay Prosperidad”
Marco Acha Albújar
