Fin del día
Ha venido a visitarme. Me encuentro tan concentrado con mis quehaceres diarios y con el trabajo que, me sorprende su llegada. A todas luces está muy contento y yo no salgo de mi asombro. Procurando en algo disimular mis fachas, lo hago pasar. Intenta contagiarme su efusividad. Lo miro vivaracho y saltimbanqui lleno de felicidad, como si me estaría diciendo: ¡Qué gusto verte!, ¿cómo estás?
Y la verdad que estoy bien, no sé para qué ha venido, no sé si igual es un gusto verlo. Me da la impresión que insiste: ¿Qué haciendo?, ¿Qué novedades?, hace mucho tiempo que no te veo, cómo está la familia, tus amigos, tu corazón, tus sueños. Parece señalar sin perder la algarabía.
Justo estoy terminando con un tema del trabajo que, ha quedado excelente, quiero mostrárselo orgulloso. Lo llevo hasta el lugar y le enseño lo que he hecho. Cambia en algo su actitud y puedo verle por primera vez un atisbo de fastidio: Esto no es lo que te pregunté. Creo adivinar que eso es lo que me quiere expresar y, hago a un lado lo mostrado. Mi familia, mis amigos, mi corazón y mis sueños están bien, cada vez que puedo me ocupo de ellos y están bien, soy una buena persona, siempre trato de dar lo mejor de mí y ahí voy, avanzando, a parte que todavía tengo toda una vida por delante, tiempo hay de sobra, no es para tanto. Me defiendo.
Me da la sensación que hace un amago de sonrisa a media mejilla, me está observando. ¿No es para tanto?, no te interrumpo más. Al parecer manifiesta su reproche, eso me golpea fuerte en el bajo vientre y ya no me quedan dudas que solo ha venido a joder. Se va sin más, es mejor así, que se largue, no debí dejarlo pasar.
Observo su cruzar por el umbral de mi puerta, con la incertidumbre de no saber si he de volverlo a ver, me quedo pasmado y por alguna extraña razón me siento avergonzado...
Las opiniones expresadas en esta columna son de responsabilidad de quien la firma y no representan necesariamente la posición editorial de Punto de Encuentro.
Más de Luiz Carlos Reátegui
Suspensión JNJ: ¿es momento?
Luiz Carlos Reátegui
Buscando al Mikele peruano
Luiz Carlos Reátegui
Petroperú: conchudez inflamable
Luiz Carlos Reátegui
SEÑORA LEY VS SEÑORA K
Luiz Carlos Reátegui
