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Columna

La alfabetización: una tarea pendiente

Elizabeth Zea Marquina

Este 08 de septiembre se celebró el Día Mundial de la Alfabetización, y la realidad nos muestra su lado irónico en la difusión de campañas mediáticas, populistas e incoherentes como la denominada “Chapa tu choro” que nos aleja de las soluciones reales de una problemática como la violencia, dejando de lado todo esfuerzo de promover cultura y educación, la principal acción a considerar para combatir la delincuencia inculcando valores y formando competencias laborales que favorezcan el desarrollo integral de la persona.

Cuando se habla de alfabetizar, es mucho más que solamente enseñar a leer y a escribir, pues constituye un proceso que va desde la “alfabetización funcional” – que te permite leer textos simples-hasta la “alfabetización avanzada”- que te permite procesar y entender información compleja con la finalidad de poder tomar decisiones conscientes y responsables. Hablamos de una evolución del concepto acorde a los progresivos cambios científicos que te permita cumplir nuevas exigencias de la vida en sociedad.

De otro lado, de acuerdo a lo establecido en el Foro Mundial de Educación de Dakar, un proceso exitoso de alfabetización pasa por reforzar la etapa formativa, con el compromiso de velar por la nutrición y salud psicológica infantil, lo cual exige una acción intersectorial y coordinada por parte del Estado en el logro de las metas trazadas conforme al Plan Nacional de Educación para Todos 2005-2015, en aplicación del principio de equidad dentro de una perspectiva de justicia social, detectando los grupos vulnerables como la infancia rural en situación de extrema pobreza.

De acuerdo a las cifras proporcionadas por el INEI, en el Perú existen 1 millón 300 personas analfabetas, concentrándose el mayor número de analfabetos en la regiones de la sierra como Huánuco (16,6%), Huancavelica (14,9%) y Apurímac (14,5%). Hay que tener en cuenta, que estas zonas se caracterizan por la poca accesibilidad a los servicios públicos básicos de salud y educación. Este dato es importante pues el analfabetismo disminuye las expectativas de empleabilidad y condiciona la mejora de la calidad de vida de las personas.

Si bien es cierto, la Organización de Naciones Unidas declara a la alfabetización como un derecho humano, también es necesario considerar la estrecha relación que existe entre este derecho y el derecho a la paz, en tanto los enfrentamientos y la violencia se alimentan del desconocimiento de los derechos y desinformación, siendo uno de los principales obstáculos para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Estando a pocos meses de los comicios electorales, esperamos que la culminación del proceso de alfabetización sea parte de los planes de gobierno de los candidatos, y que permita la consolidación de una sociedad democrática provista de las herramientas necesarias para liberarse de la violencia.

Las opiniones expresadas en esta columna son de responsabilidad de quien la firma y no representan necesariamente la posición editorial de Punto de Encuentro.

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