La vacuna o fuegos artificiales
Después de marchas y contramarchas llegaron al país 300 mil dosis de vacunas de China, del laboratorio de Sinopharm, ello si bien es un avance, no opaca la gravedad de la crisis sanitaria económica y social, que vive hoy nuestro país. Hay que recordar al Perú, que la llegada de la vacuna es el inicio de la derrota al COVID-19; hasta allí no más, hay otra plaga que corroe el estómago de los más pobres del país, que es el hambre y la miseria, que han hundido en desesperanza cerca de 6 millones de peruanos de la que Vizcarra y su gobierno son directos responsables.
A una semana del confinamiento obligatorio, se aprecia la mayoría de los negocios formales cerrados y las calles invadidas por millones de peruanos que decidieron desafiar la muerte, para no dejar a su familia en la orfandad. Este gobierno indiferente e irreflexivo ha impuesto esta medida; en versión Vizcarra, solo para seguir metiendo a la cabeza de la gente que ellos son los culpables, del desastre que nos dejan. Una vacuna tuvo que haber llegado al país, juntamente con la Sinopharm; la vacuna que acabe la inoperancia y la frivolidad del gobierno. En un sicosocial impresionante, durante dos días como si fuera una procesión, han desplegado una campaña mediática, como que llega la solución y no es así; celebrar sonoramente la llegada de este simbólico lote, podría ser contraproducente, ya que miles de peruanos relajarán las reglas básicas de prevención sanitaria, por eso creemos; que el gobierno tendría que desplegar una estrategia que enfrente en mejores condiciones esta segunda ola, que es más agresiva y cuya respuesta es la misma que nos llevó al fracaso.
Preocupa que este gobierno replique adquisiciones cuestionadas e inoportunas, como Vizcarra y Morán, en plena pandemia se compraron Helicópteros, estando con apremios económicos gravísimos se privilegia la compra de aviones Hércules a España, sin cuestionar los argumentos técnicos, el sentido de la oportunidad es incompatible con el sacrificio que hacen millones de peruanos. Confinamiento sin ayuda social; sin bonos, es condenar a la miseria a millones de peruanos, la prensa adicta al gobierno imputa a los que lo cuestionan, que los que no celebran la llegada de la vacuna son “pinchaglobos”. A un año, de la pesadilla de la pandemia, faltan camas UCI, hay más infectados y lo fundamental: no hay trabajo, por ende, no hay nada que celebrar, cuando en países vecinos como Chile la vacunación es masiva.
Si bien, tenemos esperanza que juntos derrotaremos la pandemia; no menos cierto es que el próximo 11 de Abril; definimos nuestro futuro, no permitamos que los comunistas, nos pongan un nuevo atajo que genere frustración y miseria, lo que hoy le ofrecen al país; son fármacos sociales que a plazo corto adormecen pero que limitan y oscurecen el camino al progreso y bienestar que se merecen los peruanos. El señor Sagasti del partido morado y su inoperante Ministra de Salud, pretenden imponer fuegos artificiales como soluciones a largo plazo, sabiendo que en nuestro país recién el próximo año habrá vacunación masiva, celebrar su nueva coartada sería profanar la memoria de cerca de 100,000 peruanos llevados a la muerte por el Covid-19 y por su frivolidad e ineptitud.
Milagros Salazar De La Torre.
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