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Política

Primer Diálogo Republicano: La Antipolítica (Parte 1)

Redacción Punto de Encuentro
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Casa del Pueblo, Sala de la Libertad

El Centro de Estudios Apristas (CEA), con el apoyo de la corriente "#PrimeroElPueblo" y la Fundación Carlos Echeverri Cortés, organizó su primera sesión de lo que ha denominado "Diálogos Republicanos". Durante el 2018 se abordarán temáticas que permitan contrastar el planteamiento -desde una mirada de Democracia Social- de la necesidad de la articulación de la segunda etapa republicana, más popular e institucional que estos primeros 200 años de vida independiente. Un relanzamiento republicano que tenga como primer punto de agenda la radicalización de la democracia.

Para tal fin, el CEA convocará a catedráticos universitarios y políticos con diversas perspectivas políticas e ideológicas en 12 mesas que se editarán en forma de texto impreso para distribución e impulso del debate conceptual y programático.

En este primer diálogo contamos con la presencia y exposición del catedrático universitario, abogado constitucionalista y especialista en Derecho Municipal, además de analista político Ángel Delgado Silva, quien compartió su posición respecto a "La.antipolítica", desarrollando un diálogo fructífero con los participantes de la actividad.

Entre otros valiosos planteamientos Delgado afirmó:

· Caído el Muro de Berlín, la visión economicista de las cosas, es la que difunde el sentido común de que la política y los políticos no hacen falta ya que la economía y las relaciones comerciales son suficientes para resolver los problemas de la sociedad. Este sentido común es un eje clave en la visión de la antipolítica y generador de corrupción y desgobierno. El Gobierno “tecnocrático” de PPK es el mejor ejemplo.

· Una cita textual del conferencista para la reflexión: "La economía no puede dirigir la política, el problema es que la política cuando intentó dirigir la economía lo hizo muchas veces sin respetar sus reglas y principios, desvirtuando su naturaleza y buscando sólo sus intereses particulares". Un claro ejemplo son las APP en provincias, donde el Estado pierde la capacidad de planificación y termina pagando inmensos sobre costos de obras de infraestructura poco útiles para la sociedad.

· La democracia de los 80, si bien resulta de una Asamblea Constituyente representativa, plural y que produjo un gran texto constitucional, enfrenta rápida y tempranamente retos muy grandes: el terrorismo, que golpeó mucho al mundo popular, y la crisis económica. Todo ello genera un gran descontento popular con la clase política, cuestión que le abrió el paso a un outsider como Fujimori.

· Para los intereses comerciales de los promotores de la antipolítica los partidos políticos institucionales -sobre todo los populares- son un escollo para concretar sus fines mercantilistas: robar al Estado mediante contratos corruptos y apoderarse del mercado local mediante Monopolios.

· Tres pilares sobre los que se basa la acción de la antipolítica en estos tiempos son: a) la judicialización de la política contra los adversarios políticos, b) la tendencia de monopolizar los medios de comunicación para eliminar la conciencia crítica y c) la sobre regulación electoral que agobia a las organizaciones política por parte de operadores públicos sin experiencia en política institucional.

· Metodológicamente la antipolítica aplica de manera equivocada criterios de Derecho de los Individuos a las esferas de las responsabilidades políticas institucionales. Esta demagogia afecta y menoscaba a las instituciones y autoridades políticas democráticas. Diluye al sistema de partidos políticos y al Estado de Derecho., aplicando normas de una esfera a otra de naturaleza distinta. La sociedad civil no es el Estado, justamente. Por ejemplo, un Ministro de Estado o un Juez, o el Presidente, no puede alegar que está opinando “como ciudadano”, cambiándose el gorro de autoridad a ciudadano sin función pública, cuando le conviene.

· Para hacer política radical no se necesita renunciar a la Democracia. Más bien hace falta un discurso y propuesta de “Radicalizar la Democracia” y que ésta impacte en términos concreto a las mayorías populares a través de un programa.

· Se ha perdido la concepción de la política como choque, debate, discrepancia, colisión, conflicto, y se ha dado paso a una equivocada (e infantil) concepción de la política orientada únicamente y exclusivamente al consenso. El verdadero consenso democrático, es el acuerdo de dos posiciones e intereses distintos. Como resultado de ésta concepción equivocada, se ha despolitizado a la sociedad identificando esos falsos “consensos generales” con el Centro político, lo que ha dejado despobladas la zonas de la izquierda y de los conservadores, donde podrían aflorar discursos autoritarios que cuenten con afecto popular.

· Algunas referencias usadas en el debate giraron entorno a Degregori, Chantal Mouffe, Lynch y Ernesto Laclau.

Una frase contundente que queda para el recuerdo y el análisis sobre la coyuntura ocurrió cuando el expositor se refirió al régimen de Kuczynski: "PPK es la expresión de una tecnocracia acabada, manifiestamente antipopular"

Moderó la mesa el joven politólogo y filósofo aprista José Bulnes Rondón, Director del "Centro de Estudios Apristas" y dio las palabras introductorias Enrique Valderrama, Director del Portal de opinión Política "Punto de Encuentro", columnista del Diario Expreso, Coordinador de la Asociación Civil "Centro Prialé" y destacado militante aprista.

CEA

#PrimeroElPueblo

FCEC

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