Punto de Encuentro

Minería y diversificación

5 Septiembre, 2016

Víctor Cárdenas

Necesitamos los billetes de la minería, dijo el presidente Kuczynski durante su reciente visita a Tacna, en el que confirmó su apuesta por el desarrollo del potencial minero (minería limpia por cierto). Y es cierto que necesitamos de la minera, no solo por lo que representa en el crecimiento del PBI sino porque de los impuestos que se recuerda, el Estado puede invertir en educación, salud, seguridad, programas sociales, etc. Sin embargo, la explotación minera también ha estado relacionado con los conflictos socio ambientales o la dependencia de sectores extractivos.

Por eso, son muy importantes los estudios como el de Camacho, Cox y Guillén (2015) Impactos de la actividad minería-energética en el desarrollo socio-económico y en la diversificación productiva del Perú que busca calcular los efectos de la actividad minería-energética (minería, petróleo y gas) en el desarrollo socio económico y diversificación productiva del Perú. Dicho estudio utilizó los censos económicos de 1994 y 2018 para identificar a los distritos a nivel nacional que contaban con alguna actividad minero – energética en su circunscripción, así como datos de población, vivienda, actividades agropecuarias y otros datos de desarrollo humano.

Cabe resaltar que la metodología estadística - económica utilizada en el estudio para realizar análisis de impacto. Me explico, calcular cuánto de la diversificación productiva y el desarrollo de las variables socioeconómicas se deben únicamente a los efectos de las actividades minera-energéticas requiere de un diseño experimental (o cuasi experimental) es decir, que la población sujeta de estudio (en este caso los distritos del país) pueda separarse en dos grupos: un primer grupo compuesto por aquellos distritos en los que hay alguna actividad minero-energética realizándose, llamado grupo de tratamiento y otro grupo, llamado grupo de control, que tenga características económicas, sociales, y geográficas muy parecidas del primer grupo pero que no tenga actividades minero-energéticas explotándose. En la metodología el reto consiste en separar correctamente los grupos de control y tratamiento para que los resultados no sean sesgados, porque sólo así se puede aislar totalmente el impacto que se busca medir.

Las conclusiones de la investigación revelan que las actividades minero - energéticas tienen un efecto positivo sobre la diversificación económica en sectores de servicios y comercio aunque si es negativo para la manufactura. En cuanto a la agricultura se evidencia un beneficio agregado desigual, es decir que más beneficiados resultan los propietarios con mayor tamaño de tierras que los agricultores minifundistas. Finalmente, los impactos en empleo de mujeres y poblaciones vulnerables encuentran su efecto positivo como empleo indirecto generado por la actividad minera.

NOTICIAS MAS LEIDAS