Punto de Encuentro

Cateriano: el “Gabinete Odebrecht” y la continuidad Vizcarrista

"La historia ocurre dos veces:

la primera vez como una gran tragedia 

y la segunda como una miserable farsa"

Karl Marx

¿Política y legalmente quién es Pedro Cateriano?

Pedro Cateriano es un antiguo personaje de segundo orden de la política peruana, que vive bajo el cobijo protector de MVLL. Doctrinariamente se reclama liberal, y su mentor siempre ha afirmado que “moralmente” es un Catón. Sin embargo, ha sido Ministro de Defensa y Primer Ministro del Gobierno cuasi “Lulista” de Humala-Heredia. En la realidad, ni liberal en lo económico, ni tiene problemas en ser escudero de políticos involucrados en actos de corrupción. Él tiene denuncias en la Fiscalía por la compra de Helicópteros chatarra durante su gestión. Su significación y fortaleza política la ha construido por practicar un antiaprismo cerril.

¿Qué significa su designación?

Desde que en el año 2011 las constructoras Brasileras aliadas a los operadores políticos del Foro de Sao Paulo, lograron colocar a un peón en la Presidencia de la República del Perú con el Gobierno de la pareja Humala-Heredia, los gobiernos sucesivos de PPK y de Vizcarra han seguido el mismo guion de intereses.

En términos económicos, la designación de Pedro Cateriano como Premier es -en la práctica- la toma de la PCM por los intereses de las constructoras brasileras y peruanas involucradas en las operaciones Lava Jato. En términos políticos, es la apuesta por asegurar la continuidad del régimen de cara a las elecciones del 2021: la doble tarea de colocar un sucesor, sino al mismo Vizcarra, y la de asegurar la impunidad en todo el sistema Fiscal y de Justicia, una vez hayan dejado el poder. Tiene experiencia en blindajes de éste tipo. El gabinete de Odebrecht.

A pesar de todo ello, ¿es un buen Gabinete?

En términos de capacidades técnicas, profesionales y políticas, éste gabinete es ampliamente superior al anterior. Con el gabinete saliente, el Estado pocas veces estuvo en manos tan poco competentes e inexpertas.

Del nuevo gabinete, saludamos la designación de Pilar Mazetti. Ex Ministra de Salud y del Interior del 2do gobierno del Presidente García, posee indudables capacidades en la gestión pública del sistema de salud, y es dueña de una didáctica sincera y frontal en su comunicación con la sociedad. De carácter amable pero férreo, reemplaza a uno de los ministros más ineptos que el país ha tenido en el Ministerio de Salud.

El otro extremo lo representa el abogado de la Universidad de Lima, Martín Ruggero, del Estudio Rey-Payet (abogados de Praxair). Sin que se le conozca experiencia relevante en la gestión pública, en redes ya están circulando comentarios que su designación obedece a operativizar blindajes legales a miembros del Ejecutivo, más que a la resolución de problemas en el campo laboral.  Sobre éste nuevo personaje que ingresa a la política peruana, también están corriendo en redes expresiones que se le atribuyen con un inaceptable y estridente contenido misógino y racista. De ser cierta la información, de inmediato debe ser cesado en su cargo y la Fiscalía y la Defensoría  deben iniciar las investigaciones y acciones legales correspondientes.

Y, en medio de este festival de intereses puramente políticos ¿cómo está el país?

En el manejo de la Pandemia del COVID19, el gobierno tiene el mérito de haber logrado tres records: ser el país con el mayor derrumbe económico de la región, ser el país con el mayor número de muertos por habitantes de la región, y ser el país con el menor gasto público en salud en la región. Un desastre por donde se le mire.

Revisemos dos indicadores de impacto con cifras del INEI: a) el PBI ha caído 32.8% en mayo y b) el empleo en Lima de abril a junio ha caído en 55.1% más de lo esperado (2.7 millones de personas afectadas).

El golpe económico a los hogares más pobres es muy fuerte. Las clases medias emergentes están retrocediendo nuevamente hacia la pobreza; los trabajadores del campo están viendo perder sus cosechas y se encuentran sin capital para trabajar; y el desempleo y el hambre han crecido en todos los sectores pobres urbanos. Pero ninguno de estos problemas está en la agenda del Gobierno.

¿Qué podemos esperar para los siguientes meses?

Lamentablemente lo más probable es que la confrontación y persecución política se agudice; que la intervención y copamiento en los sistemas de Justicia recobre fuerzas; que todo tipo de candidaturas que compitan con el candidato del régimen sufran repentinas “revelaciones” periodísticas, judiciales o policiales que los saquen de carrera; que se fuercen las interpretaciones legales para permitirlo todo, al igual que en los regímenes de Morales y Maduro; que la gestión pública seguirá siendo un desastre (quizás salvo el sector Salud); que la crisis económica, el desempleo y la violencia social pondrán en grave situación al país.

¿Qué hacer?

Los próximos meses el país va a demandar de sus fuerzas democráticas, sociales y populares la mayor responsabilidad. La agenda es: recuperación de la cultura del diálogo político y del consenso; cese de toda interferencia en el Ministerio Público; asegurar unas elecciones democráticas limpias y sin manchas de fraude (electrónico) para el 2021; y la implementación de una política económica que  impulse la inversión y la generación de empleo.

 

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