Las reglas de la parte baja de la tabla

Nos encontramos a escasas horas de elegir a la persona que gobernará el Perú durante los próximos cinco años y todos los peruanos nos encontramos atentos y expectantes respecto a quienes serán los candidatos que pasarán a la segunda vuelta.

Y es que los resultados de las últimas encuestas oficiales publicadas dentro del cronograma electoral, nos revelan una atípica contienda en la probablemente seremos testigos de una lucha voto a voto entre cinco o seis candidatos.

Si esto fuera un campeonato de fútbol, tendríamos una contienda muy reñida donde muchos equipos tendrían opciones reales de llegar al play off (balotaje o segunda vuelta) hasta la última fecha, y si bien toda la atención ciudadana se centra en ellos, quiero en esta columna ocuparme de los equipos que se encuentran en las antípodas de la tabla de posiciones, de esos equipos que están coqueteando con perder la categoría y sobre lo cual la prensa no se ha ocupado.

Recordemos que la elección es un “campeonato” donde no pierde la categoría únicamente el que queda último, es una contienda donde muchos pueden perder la categoría, lo que trasladado del campo deportivo al campo electoral, significa perder la inscripción, desaparecer. En esta situación, a tenor de las mismas encuestas, se encontrarían tantos o más equipos (partidos políticos) que los que están peleando el primer y segundo puesto.

La valla electoral o las reglas de juego aplicables a la parte baja de la tabla fueron aprobadas por el disuelto Congreso en agosto de 2019, oportunidad en la que aprobó que la inscripción de un partido político se cancelará, entre otros supuestos, si al concluir las Elecciones Generales, alguna organización política no hubiera alcanzado al menos cinco representantes al Congreso en más de una circunscripción y haya obtenido cuando menos el cinco por ciento de los votos válidos a nivel nacional en la elección del Congreso.

Comparemos esta norma con las que se aplicaron en las Elecciones Generales del año 2016. Para  el proceso anterior, las reglas establecían que la cancelación del registro se aplicaba al cumplir un año de concluida la elección y alcanzaba a los partidos que no hubiesen alcanzado seis  representantes al Congreso en más de una circunscripción electoral o no hayan obtenido al menos cinco por ciento de los votos válidos a nivel nacional en la elección congresal. Se cancelaba también la inscripción de aquellos partidos que no participaban en dos elecciones generales consecutivas.

Como se puede aprecia, las reglas de juego del año 2021 son muy distintas a las del año 2016. Veamos. En primer lugar, la cancelación de los partidos se hará de inmediato una vez concluido el proceso 2021. En la elección anterior, el procedimiento de cancelación se llevó a cabo recién en el año 2017, es decir, un año después de la elección.

En segundo término, los partidos que no participaron en las Elecciones del año 2016 conservaron su inscripción, supuesto que ha sido eliminado para las elecciones del presente año pues aquellos partidos que no están participando en estas elecciones perderán su registro.

Una tercera diferencia radica en el hecho que un partido político conservará ahora su inscripción, si alcanza cinco representantes al Congreso (frente a los seis que se necesitó en el proceso anterior) y si adicionalmente obtiene el cinco por ciento de los votos válidos del Congreso, es decir, debe cumplir ambas condiciones. Para las elecciones del año 2016, la situación era distinta pues se debía lograr alternativamente un número mínimo de congresistas (6) o un número mínimo de votos, es decir, bastaba cumplir una de las dos condiciones para conservar el Registro.

Como quiera que las reglas de juego están dadas desde antes que comience el campeonato y los contendientes las conocen, es de esperar que los que no cumplan con las exigencias legales y tengan que ser cancelados, jueguen con fair play y no intenten ensuciar el campeonato. Hasta la próxima.

 

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