Cerrón-Castillo, el cambio hacia el caos

En los últimos 10 años el Perú ha tenido un Gobierno marcado por gestiones sectoriales en manos de una autodenominada “izquierda liberal” y también de una “moderna izquierda socialista”. Casi todos provienen de las canteras de la PUCP y de la UP básicamente de los sectores medios y altos. Humala, PPK, Vizcarra -y ahora Sagasti- básicamente han compartido y rotado los mismos equipos de ministros, de vice ministros y de “tecnócratas” progresistas.

Furibundamente antifujimoristas y antiapristas, han tomado el control técnico del Estado a niveles de conducción y también intermedios. En estos 10 años, la burocracia del Estado creció en el 30%,  el gasto corriente se disparó, la inversión pública y privada redujo su crecimiento muy fuertemente, la corrupción superó todo lo conocido en nuestra historia republicana, se judicializó la política, y la anemia infantil y la tuberculosis volvieron a aparecer (por tomar indicadores críticos).

Para el Perú, los últimos 10 años han sido años de estancamiento del crecimiento, regreso de la pobreza, guerra civil en la política y una mega corrupción desenfrenada. Hasta ahora no hay un solo acusado por los Fiscalillos.

La llegada de la Pandemia hizo volar todo el teatro armado por la desinformación del monopolio de los medios  y mostró la desnudez del engaño vivido. Decenas de miles de peruanos muertos arrancados a las familias más pobres, padres, hijos, esposas, hermanos…asfixiados sin oxígeno, o caídos en las colas en las calles sin camas UCI…abandonados.

Todos los candidatos de la continuidad ya criminal (Guzmán, Mendoza, Forsyth y Salaverry) recibieron del pueblo una  patada de justa despedida. Y esto explica el justo reclamo que un importante sector del pueblo provinciano y trabajador haya votado por Castillo e incluso por Keiko y por RLA. El Perú popular está demandando a gritos un cambio. No es posible mantener este estado actual de situación. Debe terminar el stablishment del engaño, de la corrupción mercantilista (GyM, El Comercio, redes de ONGs y universidades amigas, Odebrecht), del regreso de la pobreza.

Por ello, tanto Keiko-RLA  como Castillo, significan y encarnan la necesidad de un cambio radical. La gente se está muriendo literalmente en las calles y el hambre ha regresado a miles de hogares.

Por eso es válida la pregunta: ¿qué tipo de cambio es Cerrón y Castillo para el Perú?  ¿Son un cambio para salir de la crisis, o son –por el contrario- dar un paso más hacia el abismo?

Por lo ofrecido, por sus modelos de sociedad (como la Venezolana), la dupla política Cerrón-Castillo son el cambio hacia el caos, hacia la profundización de la crisis que está sufriendo el Perú.

Cierre del Congreso, toma del poder judicial, “nueva constitución” (lo mismo que hicieron Montesinos y Fujimori), control de precios, estatización de empresas privadas, salida de los TLC y subida de aranceles y por lo tanto de todos los precios. El caos, el hambre, la miseria se expandirán por todo el país, además del inicio de la persecución política abierta.

El principal enemigo de Cerrón –Castillo no son los grandes burgueses. Ellos terminaran negociando y pactando corrupción. El gran enemigo de esta dupla, son los comerciantes, los emprendedores, las MYPEs, el pueblo trabajador y productor.

No debe pasar.

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