La última cortina de humo del Fiscal Pérez

Hace unos días, el Fiscal del Equipo Especial caso Lava Jato pidió “garantías para su vida” porque considera que es “víctima” de acciones de “terruqueo”.  Estaríamos –según la denuncia del Fiscal- ante hechos graves que afectarían su vida como la de su familia.

En esa perspectiva, una lectura mesurada e  inteligente de la denuncia se entiende como que hay en curso actos de naturaleza terrorista contra la vida del Fiscal. Amenazas de muerte, mensajes amenazantes a sus cuentas o celulares… que significarían una amenaza directa a su vida.

Sin embargo, las “pruebas” con las que el Fiscal Domingo Pérez sustenta su pedido de garantías, son un conjunto de Twitters hechos en foros de debate público, en la que varios periodistas y políticos critican sus declaraciones hechas en una Conferencia en México  respecto que Sendero Luminoso fue una “guerrilla” y lo ocurrido en los años 80 en el Perú una “guerra civil”.

Es importante señalar que, calificar a SL como guerrilla y a sus acciones terroristas como una “guerra civil”, se acerca mucho (casi como dos gotas de agua) a las posiciones legales de la Asociación de los Abogados Democráticos que tienen la defensa de Abimael Guzmán y de Elena Iparraguirre.

En su propio escrito, el Fiscal acompaña varios twitters –recalcamos de naturaleza periodística pública- en las que periodistas y políticos señalan su fuerte desacuerdo con esas declaraciones, calificándolas de graves y ofensivas contra el Perú y su sistema democrático. ¿Había posibilidad de calificarlas de otra manera? No, a menos que se tenga una posición de simpatía –por decir lo menos- con el “Pensamiento Gonzalo”.

Y entonces, ¿dónde está la “amenaza” a la vida y seguridad del Fiscal y de su familia? ¿En qué parte misteriosa el opinar con firmeza y denunciar que no es aceptable que una autoridad pública califique los actos de terrorismo de SL como “guerra civil”, atenta contra la seguridad del Fiscal Pérez?

No la hay. Lo que hay son legítimas opiniones de naturaleza democrática para protestar fuertemente contra este juego, concesiones o guiño abierto a las huestes de Abimael.

Con la denuncia es muy claro que el cuestionado Fiscal pretende dos cosas: a) manipular y desnaturalizar muy indebidamente el sistema de justicia y garantías, y b) amenazar las libertades políticas y de expresión “criminalizando” a los críticos de su dislate. El mundo al revés.

Estamos seguros que, muy pronto, el Fiscal Pérez, con todas las garantías que la ley le brinda, deberá dar cuentas a sus superiores y ante la justicia, de otros hechos donde tiene un rol protagónico con responsabilidades en el ejercicio de sus funciones. El que, por ejemplo, hasta la fecha en el caso Lava Jato NO haya –tras varios años de investigación- ni un solo acusado; o la ilegal condonación de la deuda tributaria a Odebrecht, justamente la empresa central del caso Lava Jato; o el archivamiento de la denuncia al Ex Presidente Vizcarra por coimas de obras en Moquegua.

Cuando eso suceda, ahí estaremos para informar, pues la libertad de expresión e información seguirán en pie, a pesar de las amenazas de un cuestionado Fiscal contra ella.

Las cortinas de humo, se las llevará el viento.

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