Una mirada al emprendimiento peruano

Roberto Quijandría es un estudiante de ingeniería que sueña acaparar el mercado con su   aplicación tecnológica de reparto de menús saludables.  Roberto posee la capacidad y el conocimiento pero no el dinero para desarrollar y promocionar su idea de negocio.  No tiene trabajo estable y paga sus estudios con cachuelos.  Sabe que existen fondos concursables como los del Ministerio de la Producción, pero sabe también que existe una alta demanda de emprendedores que participan en ellos.

En el Perú existen muchas historias  como la de Roberto.  Negocios de comida,  transporte, calzado, y de aplicativos para smartphones, están entre los rubros de emprendimiento de mayor impacto en el Perú.  Iniciativas que nacieron a la luz de la crisis de los 90, cuando la hiperinflación y la falta de oportunidades laborales golpeaban la economía. 

De acuerdo al Informe Ejecutivo Global Enpreneurship Monitor del 2014, el Perú  ocupa el quinto puesto de negocios emprededores en el mundo que ha dado origen a casi el 98% de las empresas que generan un 65% de puestos de trabajo.  Sin embargo esta realidad contrasta con la alta percepción de fracaso que tienen los empresarios tempranos al no contar con una política pública articulada, incentivos fiscales y un marco jurídico auspicioso que fomente la competitividad. 

Una barrera constante al desarrollo del emprendedor peruano es la informalidad. Conforme sostiene la Cámara de Comercio de Lima, el Perú es la sexta economía más informal del mundo.  Los elevados costos para cumplir con las normas tributarias y laborales, la mermada institucionalidad del Estado, y la inseguridad jurídica, no motivan a los emprendedores a optar por la formalidad y la legalidad.

 Por tanto, entre otras medidas,  sería importante aprobar el Proyecto de Ley de Promoción y Desarrollo del Emprendimiento que evidencia la necesidad de diseñar una política pública intersectorial que no solo promueva capacitación, asesoría y fondos de inversión a los emprendedores sino también las condiciones que hagan posible su permanencia sostenible, inclusiva  y formal en el mercado, favorable a una nueva  visión de innovación empresarial que impulse el motor económico del país.




Martes 08 de Marzo de 2016

Hace unos días, una candidata al Congreso recibió insultos en las redes sociales de un “envalentonado cobarde” con alusiones sexuales...

Lunes 21 de Marzo de 2016

Estamos a tres semanas de las elecciones, abro el periódico y leo: una última encuesta con más de cuatro proyecciones...