Punto de Encuentro

¿Carnavales?,

Azucena  era una chica de 21 años, bella y dulce  como el algodón de azúcar.

Azucena era cajamarquina y era mi enamorada.

Así que  en diciembre del 99 escapando de los prejuicios de “Lima la horrible”, decidimos ir al paradero de Fiori a conocer su tierra. Llegando a Cajamarca, me presentó a sus padres y familiares. Gente excelente. Me recibieron con un exquisito  caldo verde.

Al día siguiente paseamos por la plaza de armas cajamarquina. El calor era extenuante.

Note que en una esquina de la colonial plaza habían apiñados  unos  adolescentes con miradas destellantes hacia nosotros, con muchos globitos de agua en sus  manos e inclusive debajo de su axilas. Parecía que iban a una guerra de “globitos” y sus “enemigos” éramos Azucena y yo.

Se nos  aproximaron "en manada"   y muy rápidamente. Estando ellos, a unos escasos centímetros de nosotros solo atiné a decirles: “Guarda ahí compadritos, que tengo mi “chimpún” y si se mueven un centímetro más lo saco ¿eh?”

Los chibolos se quedaron tiesos sin reacción, mientras yo hacía el ademán de sacar “mi chimpún” (Realmente solo tenía un alfajor de yema que había comprado hace un minuto en el mercado).

Los chibolos se dieron media vuelta y se fueron corriendo. Luego Azucena  me explicó que en Cajamarca no se entendía la jerga “chimpún” y que muy posiblemente pensaron que los iba a agarrar a zapatazo limpio con el típico calzado  futbolero. También me explicó que en Cajamarca si está totalmente permitido  por sus autoridades el uso del agua, harina, inclusive pintura,  para aventárselos a cualquier transeúnte, en nombre del carnaval. De esta manera no había lugar para la más mínima queja.  Actualmente por el tema del calentamiento global  y las investigaciones  de gente especializada, se  prevé próximamente, unas potentes lluvias constantes que cubrirían 16 regiones de nuestro país. La cosa ya cambió: Es como si ahora la naturaleza nos dijera desde el cielo:

“Guarda ahí compadritos, que tengo mi “chimpún” y si siguen maltratándome un centímetro más lo saco ¿eh?”.    Creo que a estas alturas, finalmente  todos sabemos lo  que  significa realmente “chimpún”, ¿o no?..

 

Arquitecto Ecológico: Miguel Ángel Romero Maldonado