Punto de Encuentro

Competitividad regional: ¿Quo vadis?

Por: Period. Wilberth Vilca Laura (*)

El Instituto Peruano de Economía publicó el “Índice de Competitividad Regional 2019” en su séptima edición, documento que tiene el propósito de “analizar los avances en el desarrollo económico y social de las regiones del Perú…el estudio comparativo con el resto de regiones permite identificar el nivel de competitividad y los factores que la determinan”. El estudio cuantifica la posición relativa de las 25 regiones  a través de seis pilares de competitividad: entorno económico, infraestructura, salud, educación, laboral e instituciones y cuarenta indicadores. El informe destaca que existe una relación directa entre competitividad y desarrollo económico-social, es así que de las ocho regiones menos competitivas, siete son las más pobres. Las regiones más competitivas siguen siendo Lima, Arequipa y Tacna. Y en el caso de nuestra región Cusco, estamos estancados, nos encontramos en el puesto 11 de 25 regiones; el año 2018 estuvimos en el puesto 12 y el 2017 y 2016 en el puesto 11. En cuanto los pilares de competitividad: Cusco en el “entorno económico” está en el puesto 12, mientras Arequipa está en el 3; en Infraestructura estamos en el puesto 7; en Salud en el puesto 13 y Arequipa en el 1; en Educación estamos en el puesto 13; en Laboral en el puesto 16; y en lo Institucional en el puesto 13. En cuanto a los indicadores podemos destacar, que en cuanto a acceso a telefonía e internet móvil, Cusco está en el puesto 17, en acceso a internet fijo en el puesto 18; mientras en esperanza de vida al nacer estamos bajísimos, puesto 23, solo superamos a  Apurímac y Huancavelica; en analfabetismo estamos en el puesto 20; en empleo informar puesto 15; un indicador grave es la mala percepción de la gestión pública regional, últimos en el puesto 25; en cuanto a conflictividad social activa es alta, puesto 21; este panorama general de la región Cusco no nada halagador, al respecto el Gobierno Regional del Cusco, organizó un Foro sobre el Plan Nacional de Competitividad, donde el propio Gobernador Benavente, asumía estos indicadores como un desafío para poder revertirlos en su gestión. Al respecto la Gerencia de Desarrollo Económico viene impulsando la estrategia de implementación de COMPITES (Competitividad, Innovación, Tecnología y Emprendimiento Sostenible) y agencias de desarrollo, para cadenas productivas específicas como lácteos (Canas-Anta), paltas (Anta-Limatambo), cacao- café (La Convención) y camélidos sudamericano (Canchis); esperamos que muy pronto puedan mostrar resultados, de lo contrario solo serán planes de gabinete, teóricos quizás ambiciosos en sus metas, y poco ejecutivos. En el contexto nacional, nuestro país, se  encuentra el puesto 63 de 140 países, detrás de Chile (33), México (46) y Colombia (60); presentando mayor debilidades en los indicadores de mercado laboral, infraestructura, innovación, institucionalidad, dinamismo empresarial y adopción de TICs. El gobierno central ha diseñado una estrategia de tres fases, la primera que diseño una política nacional de competitividad (D.S. 345-2018-EF); la segunda, formuló el Plan Nacional de Competitividad y Productividad (D.S. 237-2019-EF) de julio último, y queda pendiente implementar el sistema nacional con articulación sectorial y territorial. En suma un enorme reto para el sector público, privado y la academia, dicho plan nacional plantea nueve objetivos prioritarios: infraestructura, capital humano, innovación, financiamiento, empleo digno, ambiente para negocios, comercio exterior, institucionalidad y sostenibilidad ambiental. Consideramos que es una tema de fondo para los retos del desarrollo sostenible de nuestra región, que debería estar sustentado en alguna instancia de concertación regional, por sus proyecciones de mediano y largo plazo, que trascienden los periodos de los gobernadores regionales elegidos (4 años), también nos presenta el desafío de constituir macro-regiones  o la ansiada “macro-sur” como una alternativa de desarrollo territorial del sur andino. La competitividad regional de nuestra región Cusco, está estancada y con indicadores deficientes que son un desafío para nuestra gobernabilidad y desarrollo sostenible. Asumamos el reto, unidos todo lo podemos.

 (*) Email: ideasayni@gmail.com