Punto de Encuentro

El consumidor sostenible

Por: Period. Wilberth Vilca Laura (*)

El 15 de Marzo de todos los años ha sido declarado el “Día Mundial del Consumidor” por la Asamblea General de las Naciones Unidas, desde el 9 de abril del año 1985, y es motivo de reflexión y promoción de los derechos de los consumidores y usuarios, en una economía de mercado distorsionada por los oligopolios y las posiciones de dominio. La Organización Internacional de Consumidores, cada año plantea un tema de difusión, debate y campañas de sensibilización, este año está orientado al  “Consumidor Sostenible” y cuyo propósito es promover el compromiso para juntos lograr el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 aprobados por la ONU, es así que el objetivo número 12 afirma “Garantizar Patrones de Consumo y Producción Sostenibles”, es decir “hacer más y mejor con menos”, las ganancias netas de bienestar de las actividades económicas pueden aumentar al reducir el uso de recursos, la degradación y la contaminación a lo largo de todo el ciclo de vida, al mismo tiempo se mejora la calidad de vida. También se desea abordar las cadenas de suministro, involucrando a todos desde el productor hasta al consumidor final, lo que incluye propiciar un consumidor educado sobre el consumo sostenible y los estilos de vida, facilitándoles información adecuada a través de estándares para participar en adquisiciones públicas sostenibles. Es necesario trabajar para reducir la confusión en torno a la sostenibilidad garantizando que los productores, minoristas y responsables políticos hagan lo necesario para los productos sean seguros, duraderos y eficientes en el uso de los recursos, antes de proporcionar información clara y confiable para guiar la elección de los consumidores. Tenemos enormes desafíos que afrontar como consumidor proactivos, por ejemplo del 30 al 40% de todos los alimentos producidos en el mundo se pierden o desperdician, mientras alrededor de mil millones de personas viven en la pobreza extrema; a nivel mundial solo el 9% del plástico producido es reciclado, el 79% se encuentra en botaderos que afectan nuestro ambiente y un 12% es incinerado afectando la biodiversidad y propiciando la contaminación; se prevee que no se cumplirá el Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura de nuestro planeta en 1.5; 700 millones de personas serán desplazadas para el 2030 debido a la escasez de agua. En suma los consumidores unidos podremos contribuir a la sostenibilidad de nuestro hábitat y el único hogar que poseemos, la tierra. Luego de 35 años de instaurado el “Día del Consumidor” al parecer no hemos avanzado mucho en la defensa de los consumidores y usuarios, en setiembre del 2010, se promulgó la Ley 29571, conocido como “Código de Protección y Defensa del Consumidor”, el mismo que ha tenido diversas modificatorias, y que aún carece de la debida reglamentación, en una economía social de mercado, distorsionada por grupos oligopólicos y monopólicos, con posiciones de dominio en el mercado, es urgente propiciar una real competencia, pues la “mano invisible del mercado, padece de artritis”. En tal sentido, el rol de las asociaciones de consumidores en la defensa de sus derechos es primordial, existen escasas asociaciones lo cual debilita su labor, y además no se promueve su organización, los gobiernos locales que es el nivel de gobierno más cercano al ciudadano, resultan ajenos a los consumidores, cierto es que no tienen norma alguna que los induzca a dicha labor, pero su naturaleza vecinal, los compromete. En cuanto a los organismos reguladores, llámese Indecopi, Osiptel, Osinergmin, Sunass y otros tienen escasa cobertura territorial, apenas tienen oficinas en las capitales de departamento y algunas provincias. Otro aspecto importante es la educación del consumidor, en temas cruciales como el acceso al libro de reclamaciones que todos los proveedores de bienes y servicios, sean privados o públicos deben disponer ya sea de manera física o virtual, que permitan que los consumidores-usuarios, efectúen sus reclamos al momento de sentir vulnerados sus derechos; en cuanto a las posiciones de dominio y concentración de grupos empresariales la legislación es muy débil y permisiva, y nuestros congresistas obvian dichos temas, la norma de control de fusiones avanza en dicho sentido. Si en el siglo pasado se pregonaba “proletarios uníos” hoy podemos levantar la nueva voz de orden “consumidores del mundos, uníos” por la soberanía del consumidor-usuario y la sostenibilidad de nuestro planeta tierra. Que así sea.

 (*) Email: ideasayni@gmail.com