Punto de Encuentro

Los hábitos en las finanzas personales

Los errores más comunes en las finanzas personales se dan cuando una persona ni tiene y ni sabe manejar la información, las personas que se equivocan constantemente son aquellas que prefieren el corto al largo plazo, se deja de ahorrar para satisfacer algún capricho o simplemente ni se ahorra y el no hacerlo, entonces, se convierte en un estilo de vida. Todas  estas decisiones descritas, tienen que ver con los hábitos de cada persona.

Los hábitos son patrones que se forman cuando hay un mapa mental de la realidad, se asocia a una acción como respuesta ante una situación dada, si a una persona le gustan las papas fritas cuando vea una foto de un plato con papas le parecerá delicioso  puede tomar acción y comprarlas mientras que a una persona que no le gusta le será indiferente dicha foto y no tomará acción alguna.  Los hábitos llevan a la zona de confort, ese espacio mental en donde  nos sentimos cómodos. Si se tiene  una zona de confort pequeña la persona cada mes buscará  obtener un sueldo promedio fijo mensual y gastar ese dinero para que, al siguiente mes, llegar a lo mismo; pero, si se tiene una zona de confort amplia, los hábitos desarrollados con la práctica serán el de ahorrar para luego invertir y obtener ingresos por encima del promedio, de esta manera, buscar otras fuentes de ingresos para poder invertir y lograr así los objetivos planificados.

Estos hábitos se convierten en costumbres y una costumbre es simplemente una acción repetitiva que se da sin pensar. con esto quiero decir que se da rápidamente si se pide la respuesta de multiplicar 2 x 2 la respuesta será inmediata, si se va a cepillar los dientes la acción se da sin mucho esfuerzo. Invertir debe de ser una costumbre, es decir, un hábito en nuestra vida cotidiana y para llegar a esto debemos de hacer una introspección mental, analizando nuestro presente y proyectarnos a un futuro, visualizar ese futuro y luego tener un plan de acción para poder llegar a ese punto, claro está que esa proyección debe ser real y alcanzable, si tiene un sueldo mínimo no va a visualizar tener un millón de dólares en un año pero sí puede proyectarse a aumentar su ingreso en un 20% en un primer paso para luego pensar en otros ingresos y así hasta llegar al paso final que es el millón de dólares.

Para poder llegar a tener los hábitos  de ahorrar e invertir se necesitan ciertos valores, éstos deben de practicarse sin parpadear, es decir tener la actitud y la firmeza de lograr los objetivos trazados, son los pilares en donde descansa nuestra conducta de inversor. No tener estos valores implica cometer vicios como  el no tener el hábito de ahorrar o el de gastar sin pensar en el futuro.