Por Roberto Rendón Vásquez.
El Perú está viviendo tiempos de zozobra por el permanente actuar y “desarrollo” de la delincuencia. Los avezados malhechores no se detienen nada no obstante el permanente combate que arriesgando sus vidas les hacen los policías. Los delincuentes por conocer la lentitud del “trabajo” de miembros del Ministerio Público en investigaciones de actos delictivos y por la demora en el trámite de los procesos penales en el Poder Judicial, se están organizando en bandas de delincuentes nacionales y extranjeros para cometer cada día más y más delitos de hurto y robo agravados, estafas aun usando sistemas informáticos, extorciones, raptos, lesiones graves (con armas blancas, de fuego y explosivos) homicidios calificados utilizando sicarios (muchos son menores de edad), tráfico de personas (meretricio) y de drogas, minería ilegal. Nadie está seguro en vías públicas, vehículos de transporte público, establecimientos comerciales, de trabajo, educativos ni en sus viviendas. Cada día los delincuentes son más no obstante que muchos ya están procesados penalmente y/o sentenciados a penas privativas de libertad y encarcelados. Esto ni siquiera los detiene porque dirigen sus bandas estando en centros de reclusión desde donde – utilizando sistemas telefónicos (celulares) – dirigen “sus órdenes” a sus bandas.
La Policía Nacional, cada día y en diferentes lugares de ciudades, en cumplimento de sus obligaciones no solamente vigila las vías públicas, sino que los enfrenta a pesar que los delincuentes pretenden evadirse usando armas de fuego. Detenidos que son, la PN realiza las investigaciones necesarias y con pruebas de la realización del delito con los atestados correspondientes los pone a disposición del Fiscal pertinente para que ese magistrado formule la denuncia al Juez Penal correspondiente. Es imprescindible reconocer que lamentablemente tanto en el Ministerio Público como en el Poder Judicial los procesos que les corresponde son “lentos” y generalmente sin cumplir los plazos procesales, lo que favorece al delincuente procesado por el/los delito/s que ha cometido. Una vez sentenciado el delincuente cumple su condena privativa de su libertad en los establecimientos penales donde son sostenidos (alimentados) gratuitamente por el Estado.
Respecto a la acción delincuencial, el artículo 159° de la Constitución establece las atribuciones que corresponden al Ministerio Público y la Ley Orgánica de la Policía Nacional del Perú las de la P.N.
Ante la virtual ineficiencia investigadora de los fiscales (Ministerio Público) y por el clamor social en diciembre del 2023 se expidió el Decreto Legislativo N°1605 para optimizar el marco legal de la investigación del delito, fortaleciendo la colaboración y el trabajo conjunto entre la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público y el 10/10/ 2024 se púbico la Ley N°32130 que modifico el Código Procesal Penal para restituir a la Policía Nacional del Perú la conducción de la investigación preliminar de los delitos sin afectar que el Ministerio Público mantenga la conducción jurídica. Respecto a esa ley, “autoridades” del Ministerio Público han objetado esas disposiciones legales sin reconocer que no se afectó en nada que el Ministerio Público prosiga como director de la investigación y el titular de la acción penal y que la Policía actúe como su apoyo técnico fundamental. Estas normas no afectan en nada las facultades y atribuciones de los miembros del Ministerio Público, pero lamentablemente en esa entidad han evidenciado no estar conformes que la Policía Nacional realice las investigaciones delincuenciales, actividad que la cumplen con eficiencia.
Debe reconocerse, los fiscales que son abogados, en las Facultades de Derecho donde han estudiado y graduado profesionalmente, no les han enseñado sistemas de investigación de acciones delictivas ni sobre los servicios de inteligencia contra la delincuencia. Estas disciplinas profesionales si se enseñan y estudian en la formación de los Policías.
Ante ello, para combatir con eficiencia la criminalidad, los Poderes del Estado, Legislativo y Ejecutivo, es imprescindible que deben ampliar el presupuesto para la Policía Nacional con el objeto de a) incrementar el número de policías, y b) fortificar los servicios de inteligencia policial para combatir a la delincuencia. Es necesario ampliar, especializar e incrementar el número de esos investigadores para poder investigar preventivamente las acciones delincuenciales.
Reiteramos, estando a que cada día se incrementa la criminalidad en el Perú, todas las autoridades unidas, responsable y oportunamente, legal, moral, social y políticamente están obligados a combatirla y desaparecerla. ¡Los peruanos sin excepción esperan que lo hagan!