Punto de Encuentro

¿ Y AHORA, CÓMO SERÁ LA NUEZ?

El controversial Fiscal de la Nación, Pedro Chávarri, ha iniciado investigación a Bruno Giuffra, ex ministro de varias carteras del gobierno anterior, por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias a raíz de grabaciones del congresista Moisés Mamani.

Es menester reconocer la gravedad de esta denuncia desde Fiscalía.

Bruno Giuffra, a diferencia de otros implicados, hasta ahora parecía estar mediáticamente protegido por algunos grandes grupos empresariales de la información, sin ser siquiera mencionado en páginas o noticieros.

Incluso, hoy, esta noticia no forma parte del paisaje de portadas de los principales diarios, no tiene aún un robusto rebote.

¿Por qué? Una breve e inquietante explicación podría ser la presentación que el ex ministro tuvo en el Parlamento, la primera semana de Enero último.

En aquella oportunidad, Giuffra, ex ministro de Transportes de PPK, actuó como virtual abogado de oficio del Consorcio Norvial que había vulnerado la señalización de carreteras en Pasamayo.

Giuffra se olvidó que era Ministro de Estado y lució expertiz en causas privadas. ¿Quiénes conforman Norvial? Ni más ni menos que las constructoras Graña y Montero y JJC Contratistas Generales.

Como ya es sabido, Graña y Montero, cuyo directorio está muy comprometido en casos de corrupción por actuar coludidamente con la empresa brasileña Odebrecht, es la principal accionista del diario decano El Comercio.

Vemos que los poderes empresariales se transforman, fácilmente, en poderes mediáticos. Veremos, ahora, si en este flamante "caso Giuffra" no se reactivan componendas políticas correspondiendo antiguas (y tal vez actuales) cercanías.