Cuando Ulises fue elegido para convencer a Aquiles de pelear en Troya, sabía al igual que Agamenón, que si querían ganar la guerra debían llamar al mejor guerrero que había sido forjado en el campo de lucha; y cuya experiencia sería muy valiosa como quedó demostrado en el desenlace de esta histórica batalla.
Haciendo un paralelo, en el contexto político, las elecciones rumbo al bicentenario de nuestra patria pondrá a prueba la experiencia de los actores políticos en lo que será la lid o campaña presidencial del 2016, que según muchos analistas aseguran será una de las más disputadas de nuestra historia republicana.
Uno de los posibles candidatos, Alan García, líder del Partido Aprista Peruano, viene incluyendo en su discurso el slogan de experiencia y obras, poniendo en claro contraste a sus posibles contendores como son Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski, quienes sí han manifestado su decisión de participar en las elecciones venideras.
¿Será la experiencia decisiva en el voto del electorado peruano? En los últimos años ha quedado demostrado cómo la inexperiencia de un grupo político encargado de tomar las grandes decisiones del país ha mellado incluso la credibilidad de la actividad política. El motivo: su falta de experiencia.
Una vez más, García Pérez ha logrado encaminar el debate político alrededor de un plus: experiencia. Así, en un reciente mitin realizado en el norte, el líder aprista manifestó que: “El APRA sabe hacer crecer al Perú”, vinculando así una estrategia basada en el conocimiento de la administración y gestión pública.
Recientemente, el artista Fernando de Szyszlo, declaró en una entrevista que García tenía un mejor manejo del poder, además de que en una hipotética segunda vuelta electoral entre Fujimori y García, votaría por este último. “Nunca habíamos estado tan prósperos económicamente”, afirmó.
Cierta vez, un periodista económico me decía: “El APRA tuvo suerte, llegaron en un buen ciclo para la economía”. Olvidaba que a pesar de la crisis mundial iniciada en el 2007, García Pérez mantuvo una política de apertura a las inversiones que tuvieron un impacto positivo en la economía interna, además de promover las compras a productores peruanos.
Así como en la economía, cuando navegas en el mar sabes que siempre podrás enfrentarte con una tormenta porque no puedes ir contra la naturaleza. Sin embargo, siempre necesitarás un buen capitán de barco que conozca el océano. De igual forma, el Perú requiere de un capitán con experiencia en el timón.
En tiempos antiguos, se formaba a los futuros guerreros y reyes desde pequeños. A sus 66 años, Alan García, de postular a la presidencia, podría ampliar un capítulo más en el cuaderno de sus memorias que se inició cuando niño, formado por el histórico líder Víctor Raúl Haya de la Torre, y que en su camino lo ha llevado a conducir dos veces los destinos de millones de peruanos y peruanas. Quien gane las elecciones del bicentenario grabará su nombre en la historia por muchos años y, sin duda, la experiencia será una condición vital para alcanzar la victoria.