Punto de Encuentro

Una promesa gaseosa

Me encuentro en este preciso instante en el tren Perú Rail (tren local); siendo las diez de la noche del domingo, he venido a Cuzco a disfrutar de vacaciones familiares. Pero siempre hay un buen momento para preguntarle a los taxistas por quién votarán el 2016 y, sobre todo, cómo les fue con el gobierno de Ollanta.

De los diez taxistas con los que he hablado hasta hoy, todos me hablan de como Ollanta jugó con sus esperanzas y  les prometió que Camisea beneficiaría a todo el pueblo cuzqueño. Que el gas llegaría a Macchu Picchu (hoy cuesta casi 100 soles el balón de gas en MAPI).

También les prometió carreteras, sobre todo a los lugares realmente alejados. Y volvemos al gas de 12 soles el balón. Peor aún; Puno planea  importar gas de Bolivia y hasta eso sería más barato.

Luego de estas extensas conversaciones algunos me indican que votarían por Keiko, su padre dejó las carreteras y ellas hoy sirven al pueblo. 

Otros me indican que votarán por Alan,  porque venían más y mejores turistas, y sobre todo electrificó zonas alejadas y poblados menores.

Según el guía Edwin, que me ayudó en mis vacaciones, y al cual he encomendado mis momentos de descanso familiares; el 70% de Cuzco ciudad vive del turismo. Entonces ¿qué hacer? ¿Cómo ayudar a traer más progreso a las zonas aledañas a la ciudad? Varias de las anécdotas más tristes que  me cuenta el guía son de niños que mueren por que el acceso a su pueblo es imposible (un carro que solo pasa lunes y viernes). Y esto hace que sea muy caro y difícil llevarlos a la posta cuatro horas más abajo (en carro)  y con mucho dinero por perder luego de tamaña travesía.

Es muy probable que este sea uno de los grandes motivos por los que al interior del Perú ya no se cree en la política. Ya nadie le cree al gobierno central y, peor aún, este gobierno esté incesantemente tratando de convencernos que la frase “INCLUSIÓN SOCIAL” como una bandera de posicionamiento o slogan de campaña es lo que más les importa, es el objetivo de este gobierno. Sobre todo pensando en que el partido de Ollanta, requiere de una fuerza y convicción después de su gobierno para subsistir. Hoy la presidenta de este partido no usa la “INCLUSIÓN SOCIAL”  como verdadero baluarte de trabajo y progreso desde el gobierno central y para todos los peruanos.

Y la frase ROBA PERO HACE OBRAS, es el mal menor que se ha instaurado en la mente de los pobladores de esta región. Roba pero hace carreteras, me han dicho cuatro taxistas en clara referencia a Fujimori, también en clara referencia a la duda de si Keiko hará obras como su padre o solo robará.  Edwin aclara que los partidos políticos están lejanos de la población. Pero que sí puede notar una diferencia con este gobierno (el peor de todos a su parecer); por lo menos antes alguien del gobierno estaba, hoy por hoy ante una huelga no se hace presente nadie del ejecutivo. Y que el gobierno regional de turno es el que fomenta muchas veces las huelgas para llamar su atención.

 

Al final de cuentas El pueblo de Cuzco reclama con algunos paros y protestas durante mi semana de vacaciones, un pueblo al que Ollanta le ha fallado y le ha fallado tan profundo que ya no creen en la política. Un pueblo en el que de diez taxistas siete votarían  por una candidata ligada a la corrupción porque no importa que robe pero que haga pistas, que atienda sus necesidades.

Gracias Ollanta por quitarle a un pueblo la última esperanza de creer que las políticas públicas si pueden beneficiarnos a todos.

NOTICIAS MAS LEIDAS