Hace unos días, se viralizó un video de una joven al interior de una unidad de taxi, quien luego de una acalorada discusión e intercambio de palabras, agredió físicamente al taxista por no llevarla a su lugar de destino. La lamentable escena que estuvo al alcance de todos, demuestra muchas realidades que vivimos día a día. Es el caso de alguien que pretende estar por encima de otra, sólo por tener una profesión u ocupación diferente, y que ante la negativa en la ejecución de su instrucción reacciona descalificando a la otra persona por su ocupación.
Esta situación sólo es la punta del iceberg de lo que vemos día a día. Personas que, por haber sido privilegiadas al tener acceso a una educación superior, se creen superiores y descalifican a cualquiera que pudiera estar ocupaciones o profesiones mal llamadas “menores”.
¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué pensamos que hay personas “mejores” o “peores” que otras, sólo porque tenemos habilidades u oportunidades diferentes? En principio, es urgente trabajar temas de diversidad laboral desde edades tempranas. Enseñar a nuestros hijos a reconocer que en el mundo más que desigualdad hay “diversidad” laboral; y que gracias a esta gran diversidad es que todos en sociedad podemos vivir confiando en que hay personas que tienen la especialidad para ayudarnos a solucionar nuestros problemas. Cada uno cumple un rol esencial en la sociedad y gracias al rol que cumplimos es que todos podemos satisfacer nuestras necesidades. Sea que seamos CEO’s, gerentes, taxistas, profesores, personal de limpieza, abogados, asesores comerciales, vendedores, TODOS, absolutamente TODOS somos necesarios y nadie debe menospreciar el trabajo que realizamos.
No hay trabajo “superior” o “inferior”; lo que existen son posiciones u ocupaciones diferentes para satisfacer diversos requerimientos en la sociedad. Y, por lo tanto, todos debemos ser tratados con respeto, educación y cordialidad. Si alguien se niega a ejecutar un servicio, debes responder con respeto y cordialidad. No dejes que tus emociones te venzan, respira profundamente, responde adecuadamente, y busca una solución. Pero jamás menosprecies a alguien por su ocupación o profesión, y bajo ningún motivo utilizar el famoso “yo te voy a enseñar quien soy”
Pablo Martinez Veloz
Coach para Jóvenes
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