Danilo Guevara Zegarra [i]
Las formas de organización política de los Estados son diversas y difieren. El Perú, por ejemplo, se define como una República democrática que tiene un gobierno unitario, representativo y descentralizado.
España es un Reino que se halla dirigido por el Gobierno de la Nación el mismo que cumple un conjunto de funciones que abarcan el íntegro del territorio español. Sin embargo, estas responsabilidades de gobierno central coexisten con otras que son ejecutadas por las Comunidades Autónomas que - como bien su nombre lo señala- gozan de autonomía en la administración de diferentes aspectos de orden regional.
Esto hace que en España convivan cuerpos policiales que dependen tanto del Gobierno de la Nación con otros que pertenecen a las Comunidades Autónomas.
Cataluña es una próspera Autonomía que históricamente reclama su separación del Reino a fin de constituirse en un Estado independiente, situación que ha generado serios desencuentros entre los gobiernos internos hasta alcanzar su máxima ebullición el 2017, cuando la Generalidad, luego de declarar unilateralmente la independencia, convocó a un referéndum.
Los Mozos de Escuadra, cuyos orígenes se remontan a 1719, es el cuerpo policial de la Autonomía Catalana. Cuenta con 15 mil efectivos que bien entrenados, equipados y remunerados ejercen con alto reconocimiento social, funciones que van desde la prevención y el mantenimiento del orden público hasta la investigación criminal. En su activo tiene intervenciones de relieve como el haber resuelto con notoria eficacia y oportunidad el atentado terrorista perpetrado en Barcelona y Cambrils.
Cuando el Tribunal Constitucional de España declaró la ilegalidad del referéndum que llevó a cabo la Generalidad el 1 de octubre de 2017, Los Mozos de Escuadra se vieron ante una disyuntiva compleja: hacer respetar las disposiciones del Tribunal o apoyar la decisión de la Generalidad de la que dependen orgánica y económicamente.
En esas circunstancias, para que no queden dudas, la Fiscalía Superior de Cataluña, ordenó que los Mozos incautasen el material relacionado con el referéndum, orden que no se cumplió cabalmente debido, dentro de otros factores, a la floja y tardía intervención de algunos sectores del cuerpo.
Por esta actitud pasiva y negligente, el mayor de Los Mozos, Josep Lluís Trapero, no solo está fuera del cargo sino que afronta un arduo proceso judicial por sedición y otro potencial, de mayor gravedad, por integrar la “organización criminal” que convocó el frustrado referéndum. Trapero en su descargo afirma que actuó cumpliendo los mandatos del Tribunal y que no cedió a las presiones políticas de la Generalidad presidida por Charles Puigdemont. Le queda demostrar que no hubo injerencia política en el cuerpo, lo cual muchos ponen en duda.
¿Entonces, cómo explicar la lenidad de Los Mozos de Escuadra que no impidieron el referéndum y desoyeron la orden jurisdiccional? Posiblemente pesó en ellos el ser parte de una nacionalidad que, al parecer en forma mayoritaria, anhela su independencia y el deseo de respaldar las decisiones del gobierno autonómico que ejerce autoridad sobre ellos.
Ha pasado el tiempo. Lo cierto es que en la actualidad, Los Mozos de Escuadra han decidido ponerse decidida y fielmente al lado de la Constitución de España, camino no exento de dificultades porque comienzan a ser objeto de repudio por parte de algunos sectores independentistas a ultranza que los tildan de ser inconsecuentes y de traicionar la causa.
[i] Danilo Guevara Zegarra, es general de la PNP (r) Ha sido viceministro del Interior y director de la DINI