Estaba hojeando el libro "Ciudadano Fujimori" de Luis Jochamowitz y encontré un dato curioso: sugiere que los comerciantes japoneses en la Lima de antaño fueron “grandes fabricantes de chicha” (de jora).
Jochamowitz cita a Manuel Seoane al señalar que los comerciantes japoneses habían probado y estudiado cuidadosamente la chicha peruana antes de “apoderarse” del mercado. “[…]Los japoneses habían clasificado las etapas de fermentación e inventado 3 grados de chicha: una que se toma en la conversación, otra para el amor y otra para pelear[…]”[1], menciona Seoane. La única diferencia entre estas 3 chichas sería el ingrediente extra que se le añadía: el agregado de ron de quemar o la maceración de bolas de tabaco[2].
Estos comerciantes japoneses no han dejado escritos que detallen cómo fabricaban la chicha de jora en Lima. Quizás debemos confiar en lo que dicen algunos autores, aunque el ambiente político de aquellas épocas (años 30-40) pudo haber influenciado sus apreciaciones, algunas veces para bien y otras, para mal. Lo cierto es que los primeros inmigrantes japoneses eran hábiles comerciantes y muy trabajadores. Incursionaron en diversos negocios y oficios, como la fabricación de la conocida chicha de jora.
Algunos recuerdan que la chicha que se vendía en los cafetines de japoneses en Lima era diferente: era más industrializada. Tenía otros ingredientes, cambiándose la receta original, en donde incluyeron el “… afrecho, moyuelo de trigo y para hacerla alcohólica reemplazan el producto sacarino de la jora agregando azúcar moscabada o miel…”. Era el acompañamiento perfecto de los picantes (guisos) que se vendían en los cafetines de japoneses, porque “calmaba los efectos cáusticos del ají”.[2]
Hay registros dispersos que confirman la existencia de algunas fábricas de chicha de japoneses en Lima, como la fábrica de Takano de la calle Mendocita en La Victoria (que fue asaltada e incendiada durante el saqueo de 1940)[3] y la de Higa en el Callao[4].
Sobre esta última, la fábrica de Higa, tenemos una descripción inmejorable. Uno de sus sobrevivientes, Ricardo Mitsuya Higa (único torero nikkei peruano) recuerda la fábrica de su tío Rensuke Higa que estaba ubicada en la calle Puno en el Callao:
“[…]se embotellaba en los mismos envases que la cerveza Pilsen Callao; se sellaba igualmente con chapa con un aparato igual que el de la cervecería. Producía dos tipos de chicha: chicha dulce sin alcohol para acompañar la comida; y la chicha fuerte, que había sido fermentada y emborrachada. Tenía dos camiones para repartir los cajones llenos de botellas de chicha.[...]"[6]
[1]Luis Jochamowitz. Ciudadano Fujimori (1993).
[2]Fernando Lecaros. Lima en el IV centenario de su fundación (1935).